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January 30 La muerte de un mito"Superman estaba ahí, y vosotros no"
De entre todos los personajes del mundo del cómic, hay uno en especial que siempre ha significado mucho para mí desde mi más tierna infancia. Pese a que es sumamente estereotípico, y en ocasiones demasiado perfecto, nunca he dejado de sentir admiración por él y, sobre todo, por lo que simboliza: justicia, paz, valor, fuerza, bondad... Imagino que ya habréis adivinado que se trata de Superman, uno de los emblemas del noveno arte estadounidense y cuyas aventuras me bebía de pequeño (amén de sus series y películas). Por eso mismo, me hizo especial ilusión que, para estos Reyes, mis padres tuvieran el detalle de regalarme un cómic histórico de Superman, que cambió por completo la imagen de este personaje y conmocionó a todo el planeta en su día. Después de muchos años, por fin tenía en mis manos La Muerte de Superman. Advierto a mis lectores que, a partir de este punto, voy a desvelar buena parte de la trama de esta emblemática saga, así que, si alguno tiene un especial interés por leerla y no quiere que se la destripe, no sigáis adelante ^_^ Bien, allá vamos. Para los que no seáis muy doctos en la materia, os pongo en situación. En 1991, las ventas de Superman, sin ser en absoluto malas, no eran las que DC, editorial que publica las aventuras de 'El Hombre de Acero', deseaba. Asimismo, el rodaje de la serie Lois y Clark ya estaba en marcha, y todos los relacionados con el proyecto querían que, cuando se produjera la boda entre Lois Lane y Clark Kent en la pequeña pantalla (dentro de varios años), también tuviera lugar en el cómic, convirtiéndolo, de este modo, en un acontecimiento mediático en los Estados Unidos. El problema parecía simple, pero no lo era. A principios de los 90, los 'anti-héroes' ya estaban de moda y, por consiguiente, la figura de Superman comenzaba a quedarse desfasada. Había que llamar la atención con algo realmente espectacular e inesperado, que hiciera que el público recuperase el interés por Kal-El y sus aventuras. Y, en cierta reunión de directivos y creativos de DC, surgió una idea nada novedosa, pero que nunca se había planteado en serio: "¿Y si le matamos?". La idea era perfecta. Superman había pasado por multitud de vicisitudes, e incluso había rozado la muerte, pero nunca se había marchado del todo. Ahora se enfocaba en serio un universo DC sin su principal cruzado, que parecía invencible, inmortal... Era justo lo que el cómic y DC necesitaban. Poco a poco, se fueron configurando la muerte del Hombre de Acero, sus diferentes homenajes póstumos y, por supuesto, su triunfal regreso de la muerte. Y en cuanto el proyecto estuvo listo, las reacciones no se hicieron esperar. DC, en menos de un día, ya había tenido que atender a más periodistas de lo que lo había hecho en los últimos meses. Todos ellos criticaron esta maniobra de la editorial y clamaron al cielo por la muerte del Último Hijo de Krypton, ¡y eso que todavía no había salido ni un número!. La respuesta de DC fue clara: "Superman siempre estaba ahí, pero vosotros no". Mientras tanto, en España, la noticia no pasó desapercibida. Periódicos, revistas y noticiarios de televisión se hicieron eco de este singular hecho, que, a mí, con mis escasos nueve años, me traumatizó profundamente. ¿Cómo era posible que mi mayor superhéroe muriese? Nunca tuve ocasión de leer el cómic, pero sí me fui enterando, con el paso del tiempo, de toda la historia: la misteriosa aparición de Doomsday, la batalla titánica entre Superman y la bestia extraterrestre, la muerte de Kal-El en brazos de su amada Lois, el reino de los cuatro Supermanes falsos y el regreso definitivo del Más Allá del 'Hombre de Acero'. Sin embargo, hasta este mes, no fui capaz de leer todos los entresijos de la trama, ni apreciar lo realmente impactante que es este cómic. La pelea entre Superman y Doomsday es espectacular en todos los sentidos. Acostumbrado a verle parar las balas con su pecho, resulta extraño contemplar cómo Kal-El muerde el polvo una y otra y otra vez ante los golpes de la bestia, que ni se inmuta ante la decena de golpes del kryptoniano. Por primera vez, se aprecia a un Superman vulnerable, dubitativo, que no sabe bien qué hacer y se desespera mientras Doomsday se va acercando a su querida Metrópolis. Todas estas sensaciones, y muchas más, son las que transmiten las últimas páginas de La Muerte de Superman, en las que poco a poco el Hombre de Acero va asumiendo, gradualmente, su destino. Los primeros planos de dolor y sufrimiento de Kal-El y Doomsday terminan en un apoteósico último golpe, en el que ambos contendientes pierden la vida. La imagen de Lois llorando sobre el cuerpo abatido de Superman, con su capa destrozada ondeando al viento, es de las mejores escenas, sin duda, de la historia del noveno arte. La saga continúa con Un mundo sin Superman, en el que se narran todos los homenajes que se le brindan al Hombre de Acero. Aunque la gran mayoría recuerda la escena en la que todos los superhéroes del universo DC acompañan al féretro de Kal-El, yo prefiero quedarme con otra muy distinta. Mientras que el mundo entero llora a su gran héroe en su funeral, una pareja de ancianos de Kansas está destrozada porque no puede despedirse de su hijo muerto. Y lo hace a su manera, enterrando una caja con diversas cosas de la infancia de Clark Kent. Es completamente desgarrador y, aún sabiendo lo que va a ocurrir (que Superman volverá de entre los muertos), uno no pudo evitar derramar una lágrima ante esa imagen tan emotiva y humana. Realmente la narración consigue que te creas que Superman ha muerto, y no va a regresar. No me puedo imaginar lo mal que lo tuvieron que pasar en su día los aficionados a las aventuras del kryptoniano. Sin embargo, tras muchos llantos y conmovedoras escenas, se atisba un rayo de esperanza. Jonathan Kent, padre de Clark, entra en una especie de coma y viaja al Purgatorio, donde rescata al espíritu de su hijo de la muerte definitiva, a la que unos extraños demonios desean mandarlo. Este es uno de los momentos más extraños y surrealistas (en el sentido literal de la palabra) de la saga, aunque también de los más interesantes, puesto que Jonathan se ha de enfrentar él solo a demonios de toda índole y a sus propios miedos para salvar a Superman. Es una ruptura total con lo que, habitualmente, se puede leer en un cómic. El héroe rescatado por un simple mortal en un mundo entre la realidad y el Más Allá. Una idea bastante curiosa. El alma de Superman vuelve a la Tierra, pero no así el propio Hombre de Acero. Sin embargo, sí que lo hacen cuatro seres que portan su logotipo y, de hecho, dos de ellos aseguran que son el verdadero Kal-El. Uno de ellos, que se hace llamar El último Hijo de Krypton, tiene la misma apariencia física que el fallecido héroe, aunque tapa sus ojos con una extraña visera; el otro es mitad Superman, mitad cyborg, y, al principio, se comporta como el mismo Superman, desterrando a Doomsday al vacío del espacio y actuando de manera heróica en varios conflictos. Los otros dos son un ingeniero que porta una armadura de acero, y un clon de Superman, aunque con apariencia de adolescente. La historia es evidente desde el principio. Ninguno de ellos es el auténtico Superman. En ese caso, ¿cuál es la identidad de los que sí reclaman su nombre y legado? Estos misterios son, quizá, demasiado complicados de resumir, pero lo voy a intentar. El Último Hijo de Krypton es, en realidad, una criatura creada en Krypton, El Erradicador, que simplemente se ha hecho pasar por Superman; el otro, El Cyborg, es solo eso, un robot que, aprovechándose de la nave en la que Kal-El llegó a la Tierra, ha creado un cuerpo completamente kryptoniano, engañando así a todos. En realidad, su objetivo no es suplir al Hombre de Acero, sino destruir el planeta en su nombre, ya que, en el pasado, Superman "le derrotó" y desea vengarse. De este modo, aliado con Mongul (un tirano extraterrestre), destruye con una bomba atómica Los Ángeles (Coast City) y planea convertir la Tierra en su dominio. La destrucción de Coast City es otro de los momentos emblemáticos de la historia, un ejercicio de fuerza visual espectacular, y que da paso a lo que todo el mundo esperaba con ansias: la vuelta de Superman al reino de los vivos. ¿Cómo lo consigue? El Erradicador rescató el cadáver de Kal-El y lo insertó en una matriz kryptoniana, donde, gracias a la energía solar y la tecnología de su planeta natal, fue recuperando la vida, aunque no sus poderes. Al enfrentarse al Cyborg, El Erradicador sacrifica su existencia para salvar el pellejo a Superman, al que cede su fuerza para que así recobre sus habilidades. Superman vuelve en todo su esplendor, machaca al Cyborg y parte hacia Metrópolis para ver a Lois, con quien se funde en un emotivo beso final. Así termina la mayor saga de Superman de todos los tiempos, en la que hasta interviene el mismísimo Bill Clinton. La verdad es que merece mucho la pena leerla (obviamente, si eres fan de Kal-El), ya que está repleta de giros argumentales inesperados y momentos realmente dramáticos, que de verdad llegan al corazón. Ver morir a Superman es algo indescriptible, y su vuelta se hace eterna, sobre todo porque te pasas páginas y páginas sin averiguar dónde está su cuerpo, y quiénes son los dos impostores que dicen ser él. Una lectura muy recomendable para cualquier amante del cómic, ya le guste o no la propia figura de Superman. Un saludo a todos mis lectores. January 23 Colorín, colorado..."¡Adiós, me voy!" Profesor Ratigan ...Mi estancia en Sevilla Deportes ha acabado. Después de más de un mes de incertidumbre, sin tener ninguna noticia de la "empresa" y con irregularidades por doquier, ayer se puso fin a mi relación con Javier Gómez. ¡Y qué a tiempo! No en vano, quería que siguiera trabajando para él (poniendo en marcha su nueva radio) pese a que continuaba de baja en la Seguridad Social y no me iba a pagar ni un solo euro hasta mediados de febrero. Lógicamente, no permití semejante atropello y eso provocó las iras del "empresario", que no dudó en despedirme. Pero no adelantemos acontecimientos. Esta historia tiene muchos capítulos que merecen la pena ser comentados. Así que, volvamos un poco atrás en el tiempo, a principios de enero.
Como ya os narré en mis resúmenes de 2008, la situación en Sevilla Deportes iba empeorando por momentos. Los sueldos no llegaban y las altas en la Seguridad Social tampoco se producían. Tras mucho insistir, la "empresa" me dio por fin el justificante del alta que había practicado, y rápidamente averigüé que habían intentado inscribirme, pero que la Seguridad Social no se lo había permitido. "No se admiten modificaciones de afiliados a esta cuenta". Así reza la respuesta de la S.S., la cual, traducida al castellano común, significa que el empresario (a cuyo nombre se había realizado esta operación) no puede dar de alta a nadie. La sorpresa que me llevé fue, como comprenderéis, enorme, como también lo fue la de mi director, Fernando Aguilera, que no daba crédito a la situación cuando se la conté.
Para colmo, se sobrepasaba el día 10 de enero sin que recibiera el salario que me correspondía por el mes de diciembre, incumpliéndose así otra obligación legal más. Por consiguiente, y en vista de que la "empresa" no se dignaba en explicarnos nada (ni siquiera los motivos que continuaban retrasando la salida del periódico que habíamos confeccionado antes de Navidad), los compañeros de redacción y yo comunicamos al director que no continuaríamos trabajando hasta que no se resolviera todo: altas, contratos, sueldos... Él entendió perfectamente nuestras quejas, y nos aseguró que el abogado de la compañía se pondría en contacto con nosotros en breve para resolver estas cuestiones. Una semana después, recibimos los dos contratados (Nacho Ramírez y yo) un correo electrónico del empresario, pidiendo que le llamáramos. Así lo hicimos, y este sencillamente nos emplazó a que le volviéramos a localizar este pasado lunes (esto es, siete días más de espera) para ver qué día podía citarse con nosotros.
Mi enfado aumentaba por momentos. El cobro de los sueldos se retrasaba una y otra vez, la "empresa" no hacía ningún ademán para solucionar el problema de las altas, el periódico continuaba sin publicarse... Y eso no era todo. A mis oídos empezaba a llegar otra noticia preocupante: el empresario iba 'rajando' de mí ante Alberto Valle, uno de los becarios, y Pilar, la dueña de la empresa de diseño (los cuales se habían incorporado a la compañía gracias a mí). Al primero le dijo que Pilar había protestado de mí porque me había pasado mañanas enteras cuidando de su bebé, desatendiendo mis responsabilidades; a la segunda le comentó que yo le había exigido un despacho y una secretaria... Lógicamente, ninguna de estas afirmaciones era cierta. Esto es, el empresario me estaba calumniando, y aquello fue la gota que colmó el vaso. Hasta entonces, todavía me planteaba quedarme como colaborador y bajo una serie de condiciones (dos meses de salario por adelantado, festivos y fines de semana libres, etc., etc.), pero después de aquello, ya no tenía ni sombra de duda: mi tiempo en Sevilla Deportes había terminado.
Esperaba con impaciencia la reunión de esta semana para decirle unas cuantas verdades a la cara y, una vez que cobrase, coger carretera y manta. Sin embargo, los atropellos solo acababan de comenzar. El empresario nos tuvo, tanto a Nacho Ramírez como a mí, toda la semana esperando su convocatoria. La mía, finalmente, no se produjo, y a Nacho le dio ayer mismo plantón. Yo no estaba dispuesto a que pasara más tiempo sin que se resolviera todo, así que decidí llamar al abogado, para hablar directamente con él de todo. Me atendió sin ningún problema, con mucha educación y seriedad, y prometió ponerse en contacto conmigo en cuanto se reuniera con el empresario. Y así lo hizo. Me llamó y me comentó que la "empresa" no podría pagarnos a ninguno hasta que el periódico o la radio estuvieran en la calle. Mi contestación fue educada, pero firme: "Eso es inadmisible". Le solté una retahila sobre cómo la empresa estaba incumpliendo sus obligaciones, además de repetir que todos habíamos trabajado muy duro en diciembre para que ahora no se nos pagara por ello.
El abogado no pudo más que darme la razón, asegurándome que el empresario se había equivocado garrafalmente con nosotros. El letrado me reveló que la "empresa" nunca nos tendría que haber contratado si no se disponía de fondos para pagarnos desde el principio (¡por fin alguien con un poquito de cordura!), y que había que poner fin a este desbarajuste lo antes posible. Además, me informó que Gómez deseaba reunirse con Nacho y conmigo el martes de la semana que viene, única y exclusivamente para hablar de la radio; yo le contesté lo lógico: que ninguno iba a asistir a esa cita, puesto que no íbamos a seguir trabajando sin el alta y los sueldos. Una vez más, apoyó nuestra postura. Tras charlar con él, confiaba plenamente en que todo pudiera resolverse rápida y eficazmente, pero el empresario es harina de otro costal.
Nada más terminar mi charla con el abogado, se puso en contacto conmigo el propio Gómez, quien, como ya sabía, me requería para empezar a planificar la radio la semana próxima. Al preguntarle por los sueldos, me contestó con evasivas, y yo le expuse, de manera firme, pero correcta, que ninguno de los redactores estábamos dispuestos a arrimar el hombro si no se pagaba y resolvía nuestras situaciones. Intentó interrumpirme más de una vez, pero no le dejé en ningún momento. ¿Su respuesta? "Bueno, tú has tomado tu decisión, y yo adoptaré la mía". ¿Y cuál era esa determinación? Despedir a Nacho y un servidor, ¡solo por negarnos a trabajar sin alta y sueldo! Eso sí, me aseguró que nos pagará nuestros finiquitos (¡JA!), así que no tuve ningún problema en aceptar mi despido. Me quito de en medio y, encima, cobraré indemnización. El director quiere que le dé un margen de unos días para que la situación se calme y se retome, pero yo no estoy dispuesto a seguir en Sevilla Deportes, y así se lo hemos expuesto todos los que conformamos el equipo de redacción. Obviamente, Aguilera no aprueba las decisiones de Gómez, e incluso me ha asegurado que también se está planteando su marcha, la cual puede que se confirme el próximo lunes. Sea como fuere, eso ya no es asunto de mi incumbencia. Lo que me interesa es que la "empresa" me pague lo que me debe. Sin más. Y con ese fin, mantendré el contacto con el abogado y el director, quienes sí me han transmitido una buena voluntad y una predisposición de que todo se solucione como debe. Sinceramente, ignoro de dónde sacarán el dinero. El periódico, con una temática navideña y de fin de año, difícilmente va a salir ya, y si Aguilera se marcha (junto a sus colaboradores), veo complicado que la radio comience a emitir... Aunque, insisto, ese no es mi problema. Es una auténtica lástima. Nacho, Pablo, Selu y Alberto conformaban un equipo de redacción soberbio, lleno de experiencia, talento y ganas; el diseño del periódico era excelente, gracias a la extraordinaria labor de Yria y su gente; sacar adelante la radio me ilusionaba sobremanera (sobre todo la idea de dirigir y presentar mi propio programa de Cultura, 'El Faro')... Pero cuando la cabeza de un proyecto no es la adecuada, difícilmente las cosas salen como tienen que hacerlo. De todos modos, yo no me encuentro triste o abatido. Todo lo contrario. Me siento muy orgulloso de haber defendido mis derechos y no haberme dejado pisotear, amén de mi labor al frente del periódico y la web. No tengo nada que reprocharme y, la verdad, apartarme de la órbita de Gómez es lo mejor que me puede pasar. Ahora solo queda esperar y confiar en que las deudas se salden lo antes posible. En fin, no es la mejor noticia con la que comenzar este año, aunque, la verdad, se veía venir de lejos. Ahora solo quedar mirar al futuro y seguir peleando. Las Oposiciones son, ahora, mi único destino, aunque no descarto regresar al mundo del periodismo si me llega una buena oferta. Eso sí, no pienso volver a asumir los riesgos que he corrido en esta ocasión. A la próxima (que la habrá), no voy a tener tanta paciencia. O mis derechos se respetan desde el primer segundo, o que no cuenten conmigo. Un saludo a todos mis lectores. January 10 ¡Bon anniversaire, Tintin!"To judge Tintin or Herge according to criteria set by the events of history, only gives a false impression of a forgotten reality"
¡Hoy Tintín cumple 80 años! Una cifra legendaria para uno de los personajes de cómic más internacionales de la historia. No es para menos. Sus aventuras se han publicado en más de 70 idiomas y dialectos de todo el mundo; se han vendido más de 250 millones de copias de sus historietas; y tiene a sus espaldas cuatro películas (sin contar la trilogía que están preparando Steven Spielberg y Peter Jackson), dos series de televisión, cuatro obras de teatro, un musical, un museo (que se inaugura este año)...
Tal día como hoy, en 1929 (mira, al borde de otra crisis económica mundial), se publicaba en las páginas de Le Petit Vingtième, un suplemento juvenil del diario belga Le Vingtième Siècle, la primera historieta del reportero más famoso del mundo (con el permiso de Clark Kent), Tintín en el país de los Soviets. En ella, Tintín y Milú se adentraban en la Unión Soviética, mostrando lo terrible que era el régimen comunista, con una clara influencia católica y un dibujo algo rudimentario. No obstante, todo esto no impidió al cómic gozar de una rápida aceptación por parte de la juventud belga, que se volcó con las peripecias del periodista en tierras rusas. De hecho, tal fue su éxito que, cuando terminó la serie en mayo de 1930, se escenificó en la Estación del Norte de Bruselas el regreso triunfal de Tintín, que fue recibido en loor de multitudes. Georges Remi, más conocido ya como Hergé, había conseguido, con tan solo una aventura, lo que le había sido imposible con otras historietas anteriores (Flup, Nénesse, Poussette et Cochonnet, por ejemplo): la fama y la popularidad. Por supuesto, Le Vingtième Siècle, viendo el filón, pidió a Hergé que retomara al personaje cuanto antes, lo que dio origen a la segunda aventura de Tintín, esta vez en el Congo belga. Dada la orientación ultraconservadora del periódico, no resulta de extrañar que la historieta sea una apología del colonialismo, con un evidente tono paternalista con respecto a la población africana, que, voluntariamente, asume y acepta la superioridad de los europeos. Sin duda, esta es la obra más controvertida de Hergé, como quedó patente hace poco en el Reino Unido.
No obstante, no era tanto culpa del autor como del contexto en el que se encontraba, como dejó claro en su siguiente álbum, Tintín en América. En él, Hergé denuncia la opresión a la que se ve sometida la población india en los Estados Unidos, la cual no puede impedir que el avaricioso hombre blanco le arrebate sus tierras y su modo de vida por sus egoístas intereses. Esta defensa de las minorías y los débiles se plasmó en otros muchos libros de Tintín, como en El Templo del Sol (Tintín no duda en proteger a un chico indígena de unos blancos que le atacan sin motivo), El Loto Azul (brutal crítica al colonialismo y el expansionismo, compensando así lo sucedido en Tintín en el Congo), Stock de Coque (donde Tintín y Haddock combaten a los traficantes de esclavos), El Asunto Tornasol (donde Hergé parodia tanto a las dictaduras fascistas como a las comunistas)...
Una de las historietas mencionadas, El Loto Azul, marcó, de hecho, un antes y un después en la trayectoria de Hergé y Tintín. Es más, detrás de ese libro, se esconde una emotiva anécdota. Cuando se anunció, en 1934, que Tintín visitaría China, Hergé recibe una carta del padre Gosset, capellán de los estudiantes chinos de la Universidad de Lovaina, preocupado por que la historieta caiga en tópicos occidentales sobre el país asiático. Por ello, pone en contacto al autor con Tchang Tchong-Jen, un joven estudiante chino de Bellas Artes que le ayuda a comprender la realidad de China y su cultura y a reconstruir el escenario de la ciudad de Shanghai durante la ocupación japonesa entre enero y abril de 1932. Además, será el propio Tchang quién escriba los carteles en chino que aparecen en algunas de las viñetas del álbum. De la colaboración entre los dos artistas surgiría una amistad que duró el resto de sus vidas, lo que se plasmó tanto en este álbum (Tintín rescata y se hace amigo de un huérfano llamado Tchang, al que le proporciona una familia) como en Tintín en el Tíbet, donde el reportero belga desafía incluso al yeti para salvar de la muerte a su querido amigo.
Ese fue el origen de uno de los personajes más emblemáticos de las aventuras de Tintín (y no ningún extraño interés homosexual, como afirmó el británico Matthew Parris en The Times recientemente), plagadas de figuras históricas para el mundo del cómic: los hermanos Dupont o Hernández y Fernández (quienes son, habitualmente, empleados por Hergé para criticar a la sociedad europea -véase El Loto Azul-); el profesor Tornasol (y su espectacular sordera); la diva Bianca Castafiore (¡Ah, me río de verme tan bella en este espejooooo!); y, por supuesto, por encima de todos ellos, el capitán Archibaldo Haddock, borrachín incorregible, inventor de insultos (bachi buzuks) y leal amigo y compañero de aventuras de Tintín, al que jamás ha abandonado desde que el periodista belga le rescatara de las garras de Allan y los traficantes de droga del Magreb.
Muchas críticas le han llovido al personaje, y también al propio Hergé, más víctima de su tiempo que otra cosa. Sus inicios en el ultraconservador Le Vingtième Siècle y, posteriormente, su colaboración en Le Soir, periódico amparado por el régimen nazi, le han valido multitud de enemigos, quienes no han sido capaces de entender el contexto en el que vivió el autor. No en vano, Hergé, antes y después de la II Guerra Mundial, atacó con dureza los totalitarismos, exponiendo incluso en El Cetro de Ottokar su deseo de que el Anschluss fracasara garrafalmente. Por desgracia, Bélgica fue sometida, y Hergé tuvo que elegir: o comer y sobrevivir, o sus convicciones. Y el hambre y la miseria, en una etapa tan dura como era aquella, pesaron sobre la conciencia de un Hergé que nunca se perdonó haber trabajado para un medio nazi.
Curiosamente, aquella etapa en Le Soir vio el nacimiento de algunas de las mejores aventuras de Tintín, descargadas al fin de toda intención política y repletas de emociones de diversa índole. Muy aclamado fue su díptico El secreto del Unicornio y El Tesoro de Rackham el Rojo, con una innegable influencia de La Isla del Tesoro de Stevenson, amén de otros relatos ambientados en el mundo de los piratas. Julio Verne, Agatha Christie y otros autores literarios destacables (e incluso el humor de Charles Chaplin) también sirvieron de referencia y fundamento a Hergé para elaborar las peripecias de Tintín y sus amigos, cada vez mejor documentadas y con escenarios perfectamente recreados, como se pudo apreciar en El Templo del Sol, en el que realizó una reconstrucción brillante y una sobresaliente adaptación al mundo moderno de la civilización inca.
Ya en la década de los 50, y superada la caza de brujas a la que Hergé fue sometido tras la II Guerra Mundial, los álbumes de Tintín empezaron a editarse en otras partes del mundo, lográndose en 1956, por primera vez, que se vendieran un millón de ejemplares en tan solo un año. La fama del reportero y su inseparable Milú aumentaría hasta cotas impensables por su creador a medida que los años iban pasando, si bien Hergé no fue excesivamente prolífico pasados los 50, publicando únicamente tres tomos más: Las joyas de la Castafiore, Vuelo 714 para Sydney y Tintín y los 'Pícaros'. La muerte, por desgracia, nos privó a los fans de Tintín de tener una aventura más en nuestras estanterías, la de Tintín y el Arte Alfa, que Hergé no llegó a terminar. Muchos amigos y colaboradores del autor belga se ofrecieron a completar la obra póstuma de su colega, pero su viuda lo impidió, saliendo al mercado únicamente los bocetos y guiones previos que Hergé tenía pensados. Así, la lucha entre Tintín y las sectas religiosas jamás vio la luz...
Fascista, racista, machista... Tintín ha sido, posiblemente, el personaje de ficción más atacado de la historia. No voy a ser yo el que conteste a sus críticos, ya que cada cual tiene su opinión, pero sí voy a exponer lo que este simpático reportero significó para mí. Lo descubrí con siete años y, desde entonces, es una de mis lecturas habituales. ¿Por qué? Sus aventuras están cargadas de emoción y exotismo; viaja por todo el mundo; los 'gags' humorísticos de los gemelos Dupont o del capitán Haddock son sublimes; y los valores que se desprenden de las historias no son, en absoluto, horribles. Tintín es un símbolo de la lucha por la justicia y la libertad; de la amistad incondicional, capaz de superar cualquier obstáculo; de la fidelidad y el valor; del respeto a otras culturas... Sí, ciertamente Tintín en el Congo es una excepción, pero como ya dijo Hergé: "aquel cómic fue un típico ejemplo de la mentalidad burguesa belga de la época, y un pecado de juventud del que no me siento orgulloso".
Y aun así, ahí está Tintín, con sus 80 años y una popularidad intacta, a prueba de bombas. ¡Que sean muchos más! Bon anniversaire, mon ami. January 02 And the winner is..."Al bien hacer jamás le falta premio"
1.- Delia (95 comentarios) -16- 2.- Marta (85 comentarios) -13- 3.- Rocío (75 comentarios) -10- 4.- Nani (57 comentarios) -5- 5.- Mercedes (10) -2- 6.- Gregorio (Ocho) 7.- Pablo enCancha (Cinco) -4- 8.- Ana (Tres) 9.- Francisco (Dos) -2- 10.- Manolo (Dos) 11.- Tindo (Dos) 12.- Karen (Uno) -1- 13.- Mariela (Uno) -1- 14.- Catalonia (Uno) -1- 15.- La Condesa (Uno) -1- 16.- Gema Silmaril (Uno) -1- 17.- Findûriel (Uno) 18.- Jose María (Uno) 19.- Bree (Uno) Total comentarios: 352 Así pues, la vencedora indiscutible de esta tercera edición de este concurso es ¡Delia! La verdad es que su triunfo no es en absoluto sorprendente. No en vano, lleva liderando el Ránking de Navi desde julio, siempre con una distancia abrumadora con respecto a sus dos rivales, Marta y Rocío, que se reparten los otros dos peldaños del cajón. Aunque comenzó el año con fuerza, tras inaugurarse el Zeality de blogspot, fue Rocío la que llevó la voz cantante durante muchos meses, con la única competencia de una Marta que buscaba su segundo entorchado. Sin embargo, en cuanto llegaron los exámenes de junio, las dos empezaron a postear cada vez menos, una incidencia que, por razones obvias, no afectó a Delia, que ya no sólo logró alcanzarlas, sino que, incluso, las rebasó con claridad. Sus siete aportaciones consecutivas con la serie de los Juegos Olímpicos en este espacio fueron, en este sentido, cruciales. Marta, por su parte, se consolida como la participante más regular de este Ránking de Navi. No en vano, se impuso en la primera edición y ha sido subcampeona en dos ocasiones seguidas. El año pasado, un final de año algo flojo le impidió alzarse con el título, pero en este, sencillamente, no ha tenido ocasión de 'cazar' a Delia. De hecho, Marta ha estado más cerca de perder el segundo puesto que de alcanzar el primero, ya que Rocío siempre la ha tenido en su punto de mira. Con todo, Marta ha sabido responder a cada intervención de mi querida niña, que finalmente se ha quedado a diez comentarios de la plata, y a 20 de reeditar su triunfo de 2007. A ambas, como ya he comentado, les han lastrado los exámenes de junio/septiembre, si bien es cierto que, en los últimos meses de 2008, sus 'posts' han llegado un poco a cuentagotas, lo que de verdad les ha impedido poner en peligro el liderato de Delia. Eso sí, hay que reconocerle a las tres su enorme fidelidad a los dos Zealitys, ya que ellas solas han acaparado el 72,4 por ciento de los comentarios del año que acaba de terminar. Un dominio que es ya definitivo si se le suman las 57 aportaciones de la cuarta clasificada, la aparición más fulgurante de este 2008. Se trata de Nani, quien, pese a llegar con retraso a estos lares, ha ido escalando puestos gradualmente hasta consolidarse justo detrás de Rocío, a la que, aun así, no ha sido capaz de alcanzar. Eso sí, más por falta de tiempo que por otra razón. No en vano, desde septiembre realizó 24 comentarios, esto es, una media de seis al mes, que la distanciaron definitivamente de sus más inmediatos perseguidores, especialmente de Mercedes, quien, tras un 2007 bastante flojo, este año ha estado mucho más participativa, doblando sus cifras de la edición anterior de este concurso. Se dan dos curiosidades con Mercedes: 1) Pese a que no suele comentar en exceso, cada año mejora los guarismos del anterior (4, 5 y 10 'posts', respectivamente); y 2) Que, con ella, se cierra un repóker en la cabeza de la clasificación protagonizado enteramente por mujeres. Solo un hombre ha estado cerca de acabar con este dominio femenino, y ese ha sido Gregorio. Así, con sus ocho comentarios, se ha quedado a un paso de rebasar a Mercedes en la quinta posición, aunque sus puntuales apariciones por mis dos Zealitys se lo han impedido. Tampoco ha sido demasiado regular Pablo, quien tuvo una presencia destacada durante los tres primeros meses del año (hasta le dediqué un texto en este espacio), la cual se fue desvaneciendo paulatinamente a medida que 2008 fue avanzando. No obstante, mi actual compañero de fatigas ha podido terminar el año igualando su registro de cinco comentarios de 2007, con cuatro de ellos en el Zeality original, una auténtica proeza que, de no haber existido el Zeality de blogspot, le habría colocado en quinta posición. En el lado negativo, habría que anotar la escasa presencia de muchos habituales de este blog en el pasado. De esta manera, Manolo Baila, bronce en 2007 con 16 'posts', este año ha aparecido nada más que en dos ocasiones, lo que le ha relegado a la décima plaza; Ana, con nueve participaciones en la segunda edición del Ránking, se ha quedado esta vez en tres, finalizando octava; y Santi, uno de los pocos que había estado siempre presente en las clasificaciones, este año decidió, contra todo pronóstico, no comentar (no te me enfades, que sé que me lees puntualmente ^_^), así que, por primera vez en la historia del concurso, no consta en el Ránking, un honor que comparte con Pablo Sanmartín. Tampoco ha aparecido por estos lares Selu, que presentó en 2007 dos comentarios. Eso sí, la apertura de Zeality a blogspot ha permitido, no sólo que el número total de comentarios aumente notablemente, sino también que mucha gente se acerque por estos lares y exprese sus ideas. Hasta 11 personas han debutado en este 2008 (12 contando la que fue 'baneada') en esta particular competición, destacando la participación de varias personas que no conozco de nada, como Francisco, o que incluso se han escondido tras curiosos 'nicks', como La Condesa, Bree o Catalonia. Cabe destacar también la presencia de Karen, mi amiga de Chile, quien, todos los años, siempre tiene tiempo para dejarme un comentario, siendo una de las pocas que sobrevive del Ránking de 2006 (junto a Marta, Mercedes y Manolo). Otra anécdota: Delia, colista en 2007, ha quedado campeona en 2008. ¿Le sucederá lo mismo a Bree? Sea como fuere, lo que sí es cierto es que el colista de un año, aumenta notablemente su participación al siguiente, así que estaremos pendientes. En fin, creo que eso es todo. Bueno, miento, me falta lo más importante de todo esto: daros las gracias de corazón por volcaros tanto con mis blogs, estos pequeños y modestos rincones donde trato de exponer mis ideas, mi vida y mis aficiones. Confío en que, en este 2009, os siga viendo a todos por estos lares, y que este espacio siga siendo una de vuestras paradas virtuales habituales. Por mi parte, me comprometo a actualizar con regularidad, y sobre multitud de temas diferentes, no solo de deportes, que ya sé que a muchas de mis lectoras no os gustan (tranquilas, al no haber Juegos Olímpicos en 2009, ni nada así, veo difícil que haya muchos textos del tema Muchas gracias a todos por leerme. Un fuerte abrazo. |
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