| Alberto's profileZealityPhotosBlogLists | Help |
|
November 30 UN PROFANO EN LA MERETH DE LOS MUERTOS"El éxito es sobre todo un trabajo de constancia, método y organización"
J.P. Sergent
Antes de nada, y una vez más, disculpadme por no aparecer por este espacio tan regularmente como solía hacerlo, pero, si os soy sincero, no tengo muchas ganas de escribir u opinar. Estoy ligeramente desmotivado, para qué engañarnos
Convencido por ella de que iba a ser una experiencia inolvidable, solicité vacaciones en mi trabajo para acudir a esta cita en la que, la verdad, me lo he pasado bastante bien. La mereth se organizó en el complejo rural Sierra Huéznar, cerca de El Pedroso, en la sierra norte de Sevilla. Allí llegué el pasado viernes al mediodía, junto a todo el smial de Pelargir, dispuesto a divertirme tanto como fuese posible, pero, sobre todo, a ayudar en lo que pudiera para que fuese un éxito. ¿Por qué? Si hubiéseis visto lo mucho que han trabajado, y lo mal que lo han pasado, para que todo saliera a la perfección, habríais hecho lo mismo que yo. Tampoco es que yo fuera un apoyo indispensable. Ellos estaban lo suficientemente bien organizados como para que no les hiciera falta mi cooperación. Sin embargo, siempre había alguna tarea por hacer en la que podía colaborar, ya fuese montar un decorado, llevar y traer cosas al camión, hacer de cámara, de mensajero e, incluso, de profesor de baile.
Pero no adelantemos acontecimientos, y vayamos paso a paso. Una vez se hicieron los últimos retoques, se distribuyeron las cabañas y almorzamos (algo frugalmente, ya que el hotel no tuvo a bien abrir la cocina para los que estábamos allí), comenzó el espectáculo con un teatro y una merienda de estilo Haradrim (árabe), y en la que, pese a los problemas del directo, se comenzó a intuir lo bien que estaba todo montado en esta mereth. No en vano, a uno de los protagonistas se le presentó con una corte de malabaristas con antorchas de fuego... Genial también el personaje de la cebra, que dio el punto cómico necesario para que la obra estuviese redonda. No obstante, me gustó mucho más la siguiente representación, en la que un alquimista, llamado Doc, trae del pasado, y por accidente, con su máquina del tiempo (que tenía ¡su propio condensador de fluzo!) a un grupo de piratas, liderado por el "temible" Jacobo Espárrago, que daría mucho que hablar en la reunión.
Tras cenar bastante bien (pese a la -sempiterna- lentitud de los camareros), llegó la Lectura de cuentos, precedida de unas actuaciones musicales de Rocío y unas compañeras del smial. Sinceramente, me quedé alucinado con lo bien que canta mi niña. Sabía que tenía mucho talento musical, pero jamás habría imaginado que era capaz de entonar con ese grado de maestría. Por supuesto, ella me aseguró que lo había hecho fatal, y mil cosas más, pero no le hagáis caso. Tiene una voz preciosa, se ponga como se ponga. El escenario de las lecturas también se merecía más de un elogio: un arco florido encima del asiento donde, aquel que quisiera, podría leer lo que se le antojase. Yo quise aportar mi granito de arena y, aprovechando los conocimientos que me quedan de dicción y modulación de voz, participé en las Lecturas, narrando unas cuantas leyendas de la España medieval. Creo que no me salió mal, pero diría que no convencí al personal... En fin, tras un día bastante largo, tocó "dormir". Y hago bien entrecomillando, porque me empaché en la cena y me dolió el estómago buena parte de la noche. Si logré descansar cuatro horas, muchas fueron... Pero, al menos, pude compartir lecho con Rocío, lo que compensó todo lo demás.
Con ese cansancio en el cuerpo, me dispuse a encarar un sábado que se presentaba movidito. De entrada, y tras el desayuno, asistí a la primera conferencia de la mañana, que se antojaba interesante: una comparativa entre la obra de Tolkien y las Edas. Y aunque fue entretenida, muy curiosa e instructiva, me resultó también paradójica. ¿La razón? La ponente comenzó criticando las afirmaciones de que Tolkien copió muchas cosas de las antiguas mitologías nórdicas, asegurando que eso no era cierto. Sin embargo, luego exponía cómo un buen cúmulo de sus ideas surgieron de historias, personajes e incluso nombres de dichas tradiciones. Es decir, Tolkien no plagió nada, pero la base de su mundo imaginario está claramente inspirada y extraída de las leyendas burgundias y germánicas. Entonces, volvemos a lo mismo: este escritor no creó la Tierra Media de la nada, sino que se tuvo que apoyar en elementos ya existentes para dar rienda suelta a su mente.
Tras esta ponencia, Rocío me pidió que la ayudase a poner en pie su taller de baile, en el que se iba a practicar una danza cortesana de su invención. Pese a que tenía muchos giros, no era nada difícil, aunque ya sabéis que soy un patoso de cuidado, y tuve que hacerlo varias veces para quedarme con la copla. Sin embargo, mis esfuerzos tuvieron su premio: fui el profesor no oficial del taller. Sí, como léeis. Yo, el hombre de los dos pies izquierdos, enseñé una danza a otras personas, y hasta lo hice bien. Me sabía todos los pasos, fui guiando a unas cuantas parejas y todas aprendieron el baile sin ningún problema. La gente, además, se lo pasó en grande, como me hizo saber más adelante, por lo que podemos tildar el taller de un éxito rotundo. Me sentí sumamente orgulloso, y no por mí, sino por Rocío, que había sufrido mucho para que todo saliera bien.
Y llegó el turno de uno de los mejores teatros de la mereth, con Jacobo Espárrago y sus piratas haciendo de las suyas. Ni que decir tiene que fue una representación divertidísima, llena de guiños a las películas de Piratas del Caribe o a la saga de videojuegos Monkey Island. De hecho, hubo hasta una pelea de insultos, así como un lanzamiento de cuchillos, en el que Rocío (sí, estaba enmarronada en todo) fue la víctima de esta "tortura". Sin duda, fue un teatro fantástico, aunque este se vio rápidamente superado por el de Arwen y Aragorn, que tuvo lugar por la noche. Diga lo que diga de esta representación, no le haré la justicia que se merece. Fue, por decirlo en una palabra, impresionante: decorados pintados a mano, actuaciones brillantes, un texto cargado de emoción y una música escogida con sumo gusto. Muchos se emocionaron ante la belleza del espectáculo, entre ellos, por supuesto, un servidor, romántico incansable, no pudiendo reprimir las lagrimillas.
Antes, por la tarde, jugamos a una especie de gymkana, la Pelargir quest, que fue muy entretenida, a pesar de que mi equipo quedó último V_V En parte, porque tuvimos toda la mala fortuna del mundo, si bien es cierto que, en ocasiones, nos la buscábamos nosotros solitos. Por ejemplo, en una prueba de Pictionary, tuve que dibujar a mis compañeras "Un balrog cabreado porque había perdido su equipo de fútbol". Si no estuvimos diez minutos con aquel reto... Todo hay que decirlo: mi (nulo) estilo pictórico no ayudó en absoluto, pero también a ellas se les caía a veces el cuajo de una manera que... De todos modos, nos lo pasamos bastante bien, aunque, francamente, las actuaciones nocturnas me parecieron más divertidas: los guiñoles; el teatro de Mandos; la canción de "Me gustaría ser un elfo", o la del oso (impagables, oiga); el grupo de música heavy (su guitarrista era clavado a Jack Sparrow)...
El domingo, día de la despedida, tocó el turno de los talleres, apuntándome a los de armas y, sobre todo, tiro con arco. Como ya sabéis, yo jamás había cogido un arco, pero, rápidamente, y gracias a las enseñanzas de mi maestro barcelonés, adquirí la técnica precisa para comenzar a disparar con mucho acierto. De hecho, hasta estuve a pocos milímetros de darle al centro justo de la diana en mi segundo intento. Me ha picado el gusanillo, sinceramente, y puede que, en el futuro, dedique parte de mi tiempo libre a este deporte, que siempre me ha gustado mucho.
Y, de esta manera, llegamos al final de una mereth muy entretenida, trabajada hasta la extenuación y brillante, tanto por su originalidad como por su excelente organización. Sin duda alguna, es uno de los eventos mejor realizados a los que he asistido, por lo que me gustaría dar mi más sincera enhorabuena a Delia y Jessica, cabezas pensantes del proyecto, por su iniciativa y creatividad; a Juan Carlos, Ana, Cuqui, Fran y Mariela, por sus dosis de buen humor y su excelente disposición; y, por supuesto, a Rocío, que se ha esforzado como nunca para que la mereth fuese un rotundo éxito. Os merecéis todos los elogios que estáis recibiendo, aunque yo, al igual que vosotros, tampoco veo lo de Pelargir 2009.
Un saludo a todos mis lectores. Espero escribir por estos lares antes de que comiencen mis resúmenes del año, aunque me temo que no puedo prometer nada
P.D.: Rocío, muchas gracias por mi preciosa capa. Eres la mejor ^_^ |
|
|