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April 28 ¡SALVADOS!"Hemos jugado como se esperaba de nosotros a principios de año"
¡Por fin salvados! Tras meses y meses de sufrimiento y agonía, el Cajasol certificó este fin de semana su permanencia en la Liga ACB derrotando contra pronóstico al TAU Cerámica en su cancha, en la que no vencía desde noviembre de 1999. Una victoria inesperada, fraguada en el buen trabajo táctico de Manel Comas y el inspirado día de Elmer Bennett (17 puntos y siete asistencias) y Tyronne Ellis (19 tantos), y que permite a la afición sevillana respirar de una vez en esta temporada que difícilmente olvidará.
Sobre el mes de enero, si lográis recordar, escribí un texto alabando la llegada de Manel Comas. Y el tiempo me ha dado la razón. Desde que el técnico catalán se hiciese cargo del Cajasol, el club sevillano ha cosechado nueve victorias en quince partidos, saliendo triunfante de canchas tan complicadas como las del Barcelona (donde el Caja tan sólo había ganado una vez en toda su historia) o del mencionado TAU. Por si esto no fuese poco, el cuadro negro ha presentado una media de 82,7 puntos a favor, frente a los 76 que promediaba en la era Rubén Magnano, si bien en defensa las cosas no han terminado de funcionar del todo (83 tantos en contra).
Manel lo ha logrado, pero ha costado sangre, sudor y lágrimas, en buena medida por la pésima planificación deportiva (y van...). Y ahora que, por fin, el Cajasol sabe que la ACB es su destino, es el momento de empezar a reflexionar, realizar autocrítica y, sobre todo, tomar decisiones. Desde que se marchó Miguel Ángel Morate de la dirección deportiva cajista, el equipo ha ido de mal en peor, con fichajes tan absurdos como los de AJ Bramlett, Nestoras Kommatos, Steven Smith... Todos cortesía del señor Quique Gutiérrez, cuya labor ha sido poco menos que desastrosa. Confiaba en que el cambio en la dirección general del club (Oriol Humet por Sergio Parra) se dejase notar, pero ni por esas. La campaña 07/08 pasará a la historia como una de las peor planificadas de todos los tiempos.
Hubo errores por todas partes. El primero, en las renovaciones. No se retuvo al capitán, Carlos Cazorla, pilar defensivo del equipo en los últimos años, por contrariar los deseos del club y operarse de su maltrecha rodilla izquierda; tampoco a Patrick Femerling, que se marchó a su Alemania natal por la pasividad de la directiva cajista para ampliar su contrato... Hasta Hollis Price, base del año pasado y que tampoco era santo de mi predilección, decidió coger las maletas y marcharse a Lietuvos Rytas, antes que seguir en una entidad sin pies ni cabeza ni proyecto.
Los fichajes tampoco es que fueran mejores. Realmente sangrante fue la incorporación de Pat Carroll, un alero estadounidense que, en su primera experiencia en Europa, más concretamente en el Gravelines francés, tan sólo había promediado 8,9 puntos y 2,9 rebotes por partido. Es decir, unas estadísticas realmente pobres para uno de los dos únicos extranjeros que el Cajasol podía tener en nómina. Y en vez de traer a un base estadounidense con mucha experiencia, que permitiera al canterano Antonio Bustamante no tener muchas responsabilidades y crecer en su juego (algo parecido a lo que ha hecho el Joventut con Ricky Rubio y Demond Mallet), fichan a Aaron Miles, con poca trayectoria internacional y unos promedios que, sin ser malos (10 puntos y cinco asistencias en Francia), tampoco eran para tirar cohetes.
Pero el remate fue el asunto De Miguel. Este pívot, que rebasa ya los 35 años, había cuajado un año malísimo en el Unicaja y no estaba en buena forma física. Pues el Cajasol obvió todo eso y le fichó por dos temporadas, con un sueldo muy elevado (de los tres primeros de la plantilla) para lo que, al final, ha aportado al equipo: 4,2 puntos y 2,7 rebotes. Y eso que el cupo de nacionales ya estaba cubierto con Jesús Cilla, quien, al final, no ha jugado prácticamente nada en todo el año. Si a eso le unimos que Andrés Miso, una de las incorporaciones estrella de esta temporada, se ha pasado media campaña lesionado (de la espalda, como Videnov en la 06/07 -¿qué demonios hacen los preparadores físicos con los escoltas?-); y que Michalis Kakiouzis, la gran figura del equipo, no ha rendido a la altura de sus posibilidades durante buena parte del ejercicio... Bueno, sucede lo que sucede, que se lucha por no descender.
Muchos han cargado duramente contra el entrenador con el que se comenzó la temporada, el argentino Rubén Magnano. Indudablemente, su labor no fue la idónea, pero no creo que él sea el principal responsable de los sufrimientos del club. La plantilla se confeccionó tarde y con muchos errores, dejando escapar a jugadores de la talla de Federico Kammerichs o Rodrigo de la Fuente; y, tradicionalmente, eso lleva al desastre. Magnano hizo lo que pudo, y el gran fallo estuvo en no destituirlo a tiempo, cuando demostró que era incapaz de lidiar con su equipo. Tampoco se 'cargaron' a tiempo a Pat Carroll, cuyas estadísticas no pudieron ser más lamentables. Y han tenido que ser Comas y Bennett, dos perros viejos, dos recién llegados al club, los que nos saquen las castañas del fuego.
Toca el momento de reflexionar, y de hacer cuentas. El Cajasol lleva ya ocho temporadas sin pisar los 'play offs' de la Liga ACB, y eso es demasiado para uno de los clubes más consolidados en el campeonato español. Es el momento de dejar a un lado los proyectos absurdos, como el del nuevo pabellón, e invertir todos los esfuerzos en confeccionar un equipo competitivo de una vez y para siempre, así como consolidar los valores de una cantera que no está ni mucho menos desierta. Y todo, por supuesto, en torno a la figura de Manel Comas, el mejor entrenador que puede, ahora mismo, tener el conjunto negro. Ojalá se confíe en su buen criterio, se le mantenga por mucho más tiempo y podamos, de nuevo, soñar con el baloncesto en Sevilla. April 15 DESCANSA, DULCE PANADERO"La muerte es el comienzo de la inmortalidad"
Hoy me ha sacudido una noticia realmente triste, una nueva que me ha helado el alma. Ha muerto Juan Ramón Sánchez Guinot. Seguramente por ese nombre no os suene de nada, pero lo conocéis fijo. Se trata de Chema, el panadero de Barrio Sésamo. Falleció en Madrid el pasado día 11, víctima de un p... cáncer de pulmón. Tenía tan sólo 51 años. Cierto es que no era un chaval, pero, aun así, todavía era joven...
La última vez que ví a este hombre en la televisión, lloré como un crío. Fue en un especial sobre programas infantiles que emitió TVE el 31 de diciembre de 2006. Junto a él, Espinete (Chelo Vivares, su mujer) y Don Pimpón, con los que cantó la tonada con la que siempre se despedía Barrio Sésamo. La nostalgia por una época maravillosa hizo que, de mis ojos, brotaran lágrimas, casi de manera inconsciente. Pero eran de felicidad, de alegría por ver a mis viejos amigos, haciendo lo mismo que siempre. Fue fantástico recordar esos primeros años de mi vida en una canción.
Esta noche, mis lágrimas son bien diferentes. Son de tristeza, de amargura, de dolor por la pérdida de un icono de mi niñez... No, no un símbolo. Un amigo, que cada tarde, a partir de las seis, trataba de sacarme una sonrisa. Daba igual que no le conociera en persona. Tampoco me importaba. Era alguien que me caía muy bien, por su capacidad para divertirme, por su simpatía, por su jovialidad, por su manera de cantar... Luego creces y te das cuenta de que es únicamente un actor, pero la magia que le rodeaba, igual que al resto de personajes de la serie, le convertía en algo más.
Juan Ramón no volvió a brillar en la televisión. Su popularidad decreció a medida que sus niños, como yo, crecían, mientras que los nuevos ya no podían verle. Sin embargo, no por ello abandonó el mundo de la actuación, teniendo una prolongada carrera en el teatro y alguna que otra aparición esporádica en el cine, de la mano de Almodóvar, por ejemplo, en Matador, o participando en Donde está el corazón, protagonizada por Uma Thurman. En los últimos años, estuvo al frente de la modesta sala teatral de Madrid Triubeñe, que adquirió en 2003. Seguía casado con Chelo Vivares, la responsable de que se presentase al casting en el que logró su papel más memorable.
Con ella, precisamente, ganó un festival de música, el de Sopot (Polonia), con su grupo Red de San Luis, en el que era bajista. Fue en esa banda donde se conocieron, decidiéndose ahí el destino de un programa infantil que cautivaría los corazones de miles de españoles. Barrio Sésamo ha sido uno de los mayores logros televisivos de la historia española, y no es para menos. Era divertido, pero, a la vez, instructivo. Nada ha sido capaz de igualar su nivel, si acaso, recientemente, Pocoyó, que ha reinventado el género infantil.
Vaya desde aquí mi más sincero pésame para su familia. Puede que Juan Ramón no fuese el mejor actor que jamás haya existido, pero fue grande en una cosa muy importante: hacer felices a todos los niños de España. Y eso... Eso no tiene precio.
Muchas gracias por todo, Juan Ramón. Descansa en paz, dulce panadero. April 07 ¡APAGAN LA ANTORCHA OLÍMPICA!"El relevo de la antorcha ha sido el objetivo y esto nos preocupa" Era previsible. La matanza indiscriminada y la brutal represión que China ha ejercido sobre el Tíbet ya han tenido su consecuencia en el movimiento olímpico. Han apagado la antorcha olímpica. Ha sido esta mañana, en París. Los activistas pro-Tíbet ya lo intentaron ayer, sin mucho éxito, en Londres, pero hoy sí han logrado, a unos 200 metros de la Torre Eiffel, que las autoridades tengan que extinguirla. Durante 12 minutos, el fuego de los Juegos se ha disipado, y que nadie descarte que vuelva a ocurrir. En San Francisco y Buenos Aires se están preparando recepciones igual de malas a la antorcha, y puede que, por primera vez en muchas décadas, esta se apague en más de una ocasión antes de llegar a su destino. No puedo decir que esto me sorprenda. El planeta entero está que trina por la situación en el Tíbet, y los Juegos Olímpicos van a pagar el pato pekinés (a la naranja). Lo que me sorprende es que, justo ahora, se haya dado cuenta el mundo que China no es, precisamente, un símbolo de paz, amistad y democracia. Es una dictadura, llevada a puño de hierro por un Gobierno que, en un inteligente movimiento, se abrió a la economía capitalista para "comprar" la tolerancia del resto de naciones a su falta de derechos y libertades. La realidad es esa desde hace mucho tiempo, pero nadie ha querido verlo hasta que, hace pocos meses, la sociedad tibetana aprovechó el tirón de los Juegos para reclamar lo que es suyo. Y, con ello, se abrió la caja de Pandora... Lo que no entiendo es por qué ahora muchos países, como Francia o Italia, hablan de boicot a las Olimpiadas, cuando sus Comités Olímpicos no dudaron en votar, en su día, a Pekín para que fuese la sede del mayor evento deportivo de la Humanidad. De hecho, la capital china le arrebató este honor a Madrid por "razones de seguridad"... Claro, ¿quién se va a atrever a atentar en China, cuando se le puede condenar en un par de días a pena de muerte? ¿O cuando la policía y el ejército pueden actuar con total impunidad si el "interés nacional" está en juego? ¿Son eso medidas de seguridad? ¿O de represión dictatorial? ¿De verdad se necesita vulnerar los derechos de la gente para organizar los Juegos? Y si este fuera el único punto negro de Pekín... Las obras en las instalaciones deportivas siguen sin terminarse, y la contaminación es tal que un atleta del nivel de Gebreselassie ha tenido que renunciar a la maratón por meras razones de salud. Ahora, justo ahora, han salido estudios y análisis que apuntan que el nivel de polución de la atmósfera pekinesa es demasiado elevado, y que puede afectar a los atletas y ciclistas. ¿Es que, hace ocho años, todos estos atenuantes no existían? La decisión de dar a China los Juegos me pareció el mayor error de la historia reciente del Olimpismo, y la situación mundial me ha dado la razón... Aunque demasiado tarde, me temo. Los Juegos Olímpicos siempre han estado rodeados de mucho politiqueo, cierto es, pero, en pleno siglo XXI, estas cosas deberían evitarse. Y si de verdad alguien pensaba que, con esta oportunidad, China iba a abrirse a nivel social y político... Es porque es muy inocente todavía. El Gobierno asiático, como buena dictadura, llevará a cabo todas las medidas que sean necesarias para que "sus Juegos" sean un éxito, sin importar el coste, tanto material como humano. Ahora muchos abogan por el boicot, pero, como ya expuse en textos anteriores, yo no estoy a favor. Este garrafal fallo podría haberse corregido fácilmente, y ha habido tiempo de sobra para ello. Ahora ya es tarde, y hay que apechugar. Eso sí, de esta lección es necesario aprender. Hay que dejar de mirar los motivos económicos o políticos para elegir una sede de los Juegos, y empezar a tener en cuenta otros factores, también importantes, como la situación política del país que acoge esta cita, el respeto a los derechos humanos y al medio ambiente... Es preciso que el sistema de selección cambie de manera drástica para que esto no vuelva a ocurrir. La escena de la antorcha apagándose, con el relevista teniendo que refugiarse en un autobus entre fuertes medidas de seguridad (como si de un Jefe de Estado en peligro se tratase), no debe repetirse nunca más. Juegos Olímpicos, sí; China, no. April 04 NERÓN, ¿PIRÓMANO O INCOMPRENDIDO?"La biografía de Nerón se escribió bajo el resentimiento de la tiranía"
Tradicionalmente Nerón siempre ha sido considerado como uno de los mayores tiranos de la historia del Imperio Romano. Y, si bien es cierto que cometió barbaridades sin fin (como otros muchos dirigentes romanos), podría ser que su mayor locura, el incendio de Roma, no fuese más que una calumnia, una invención que los cronistas posteriores a su reinado se sacaron de la manga para desacreditarle, sobre todo influenciados por el cristianismo. ¿Fue Nerón de verdad el pirómano más célebre que jamás haya existido? Veámoslo.
Casi todo el mundo conoce la famosa historia de que Nerón ordenó el incendio de Roma, en la noche del 19 de julio del 64 D.C., y le cantó con su lira mientras se consumía entre las llamas. Este ha sido considerado como uno de los mayores desastres de la Antigüedad. Y no fue para menos. Catorce distritos de la ciudad fueron destruidos en los cinco días que duró el fuego, y otros siete quedaron muy dañados, eso sin contar las bajas civíles. Sin embargo, ninguna crónica de la época aclara si este fue premeditado o si, por el contrario, fue accidental. Una última teoría esta nada descartable, puesto que, a fin de cuentas, muchas de las casas de aquel entonces estaban hechas de madera, y muy pegadas entre sí, lo que favorecería la propagación de un incendio. De hecho, otras dos quemas tuvieron lugar posteriormente, en los reinados de Vitelio (69) y Vespasiano (80), produciéndose también de manera fortuita.
Es más, según algunos contemporáneos de Nerón, este se hallaba, en el momento de producirse el desastre, en Antium, una ciudad a 53 kilómetros de la capital del Imperio. El emperador, en cuanto le llegó la noticia, salió corriendo hacia Roma, acogió a los refugiados en su palacio y costeó la reconstrucción con su propio dinero, abriendo un fondo para pagar alimentos que serían entregados entre los supervivientes. Unos actos que, por tanto, desmentirían la versión pirómana que nos ha llegado a nuestros días. ¿O serían tan sólo una cortina de humo? Bien es sabido que Nerón deseaba realizar una reforma urbanística de la urbe y, curiosamente, en 50 de las muchas hectáreas devastadas por el incendio, construyó su nuevo palacio, el Domus Aurea. ¿Podría ser que Nerón ordenara a algún lugarteniente que quemara Roma mientras estaba fuera para llevar a cabo sus planes? ¿Estamos ante el primer caso de la historia de la corrupción urbanística? La realidad es que no se puede demostrar la implicación de Nerón en el suceso, aunque haya razones fundadas para sospecharlo.
Sin embargo, la plebe no dudó en acusarle por lo sucedido, por lo que Nerón tuvo que buscar un chivo expiatorio: los cristianos. El emperador, sabedor de los recelos que levantaba la nueva religión, cargó contra ellos, condenándolos a crucifixión, hoguera y leones. Sin embargo, poco a poco, la sociedad romana se fue compadeciendo de los cristianos que, con el paso del tiempo, se hicieron fuertes y convirtieron a Nerón en un ser maligno, y en el responsable material del incendio. Sus enemigos políticos, los que se hicieron con el poder días antes de su suicidio, contribuyeron a desprestigiar su figura, eliminando su nombre de varios monumentos y destruyendo sus estatuas.
La historia hizo el resto. Pocas crónicas de la época sobrevivieron, y muchas estaban repletas de contradicciones, fantasías o exageraciones de todo orden, lo que les resta mucha credibilidad. Por desgracia, los historiadores posteriores a Nerón se ampararon en estas fuentes para escribir sus textos sobre este dirigente, muchos de los cuales tildaban a Nerón de loco, tirano y pirómano. No obstante, se conservan documentos que prueban que la plebe estaba contenta con su gobierno, como los de Dión Crisóstomo; Flavio Josefo, otro contemporáneo, critica las versiones que demonizaban a Nerón, al que no alaba, pero contra el que tampoco carga; Lucano describió la paz y la prosperidad que experimentó el Imperio bajo su reinado; Plinio el Viejo lo consideraba el enemigo de la Humanidad... Como podéis ver, había de todo, desde escritos que le tildaban de tirano, a otros en los que elogian su buen hacer como gobernante.
¿Quién era en realidad Nerón? ¿Tirano u hombre de la época? ¿Pirómano o incomprendido? Por desgracia, es difícil formarse una opinión consecuente, y casos como los de Elisabeth Bathory hacen que uno acabe dudando del legado que nos han dejado los historiadores. El debate, por tanto, está abierto. Opinen, señoras y señores |
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