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August 24 ZAIJIAN, BEIJING"Realmente han sido unos Juegos excepcionales"
Y los mejores de la historia si me apura, señor Rogge. Porque, ciertamente, jamás se habían vivido unos Juegos Olímpicos tan hermosos como estos, con quizá la excepción de Barcelona; porque hemos visto a un tiburón de Portland comerse ocho preseas doradas en el Cubo; porque hemos contemplado tres exhibiciones del, probablemente, hombre más rápido de la historia de la Humanidad; porque han luchado codo con codo dos de los mejores equipos de siempre de baloncesto; porque los mejores tenistas del mundo han salido con medalla en estos Juegos; porque una chica demasiado alta para la gimnasia ha llegado a una altura con la que ninguna mujer podía soñar antes... Y así sucesivamente.
Estos Juegos han sido espectaculares y ejemplares. Perfecta organización, unas ceremonias de apertura y clausuras muy hermosas, unas instalaciones excelentes y, sobre todo, unas actuaciones deportivas para el recuerdo. No en vano, esta ha sido la primera vez en la que no ha quedado claro quién ha sido el rey de los Juegos. En la primera semana, Michael Phelps asombraba al mundo entero en la piscina, no sólo igualando el récord de Mark Spitz, sino superándolo con creces (ocho medallas de oro y siete récords del mundo), que parecían garantizarle ese honor. Sin embargo, a la semana siguiente, un jamaicano semidesconocido hacía historia cosechando tres oros y otros tantos récords mundiales en el Nido. Era Usain Bolt, el hombre que ha sido capaz, casi sin esforzarse, de bajar de los 9,70 en los 100 metros lisos. Y promete romper su propia marca de 9,69 en el futuro. Dos auténticos titanes del deporte, que han dejado su inevitable huella en Pekín.
No obstante, no sólo han brillado Phelps y Bolt en estas dos semanas y media de competición. Yelena Ysinbayeva, tal como se esperaba, volvió a batir el récord del mundo de pértiga casi sin problemas, con unos espléndidos 5,05 metros. La estadounidense Jennifer Stuczynski, que había asegurado que iba a China a "patear un culo ruso", vio cómo fue la eslava la que le daba una señora lección. Otros que ofrecieron un recital a sus rivales fueron el etíope Kenenisa Bekele, doble campeón olímpico en 5.000 y 10.000 y con récord de los Juegos en ambas distancias, y el equipo jamaicano de velocidad, que se ha llevado cinco de los seis oros que ha habido en liza en dicha modalidad atlética. En el agua, amén de Phelps, también agradaron el japonés Kosuke Kitajima, doble campeón en braza; la jovencísima Rebecca Adlington, con dos oros y un récord mundial; y la triple corona dorada de la australiana Stephanie Rice, con otras tantas mejores marcas mundiales.
Sin embargo, las verdaderas estrellas indiscutibles de estos Juegos han sido, sin duda alguna, los deportistas chinos. 51 oros y líderes del medallero en su Olimpiada, lo que casi nadie se esperaba. Todos confiaban en una soberbia actuación asiática, pero pocos habrían aventurado la exhibición que China ha protagonizado en halterofilia (ocho oros en 15 categorías), saltos de trampolín (siete preseas doradas de ocho posibles) y, muy especialmente, gimnasia artística, donde, en categoría masculina, se ha hecho con la victoria en todos los aparatos, salvo en salto, así como en trampolín. En chicas, las cosas fueron algo peor, con "únicamente" dos oros y cuatro bronces. Aunque algunas puntuaciones fueron bastante discutibles (en especial, en rítmica), lo cierto es que China ha trabajado muy duro en gimnasia, y se merecen todos los éxitos que han cosechado. Un 10 para el gigante asiático, que ha dado toda una lección de saber hacer en el deporte.
Otro de los países triunfadores de estos Juegos ha sido el Reino Unido, con un impresionante registro de 19 oros, 13 platas y 15 bronces, dando a entender que está sumamente preparado para los Juegos Olímpicos de 2012, que tendrán lugar en Londres. Junto a la ya mencionada Adlington, han brillado por méritos propios Chris Hoy con sus tres preseas doradas en el velódromo; el regatista Ben Ainslie, con su tercer oro consecutivo en unos Juegos; el palista Tim Brabants, oro y bronce en K-1; la velocista Christine Ohuruogu, campeona olímpica en 400 metros; y todo el equipo de ciclismo en pista, que se ha hecho con ocho títulos en esta Olimpiada.
¿Y qué tal España? En un próximo texto os haré un análisis pormenorizado del papel español en cada deporte, pero, en líneas generales, creo que ha estado francamente bien. 18 medallas y cinco oros, esto es, la segunda mejor actuación de España en la historia de los Juegos Olímpicos. Quizá, aun así, le ha quedado al aficionado de a pie la sensación de que podrían haber sido mejores. Sin duda alguna. En deportes de combate, como ya ocurriese en Atenas, la suerte no ha estado de nuestro lado, y hemos perdido cuatro bronces en judo, taekwondo y lucha, amén de los cuartos puestos en piragüismo, marcha y ciclismo. Para colmo de males, no se ha sumado nada en atletismo, fallando estrepitosamente el gran Paquillo Fernández, siendo junto a Gómez Noya una de las notas negativas de estos Juegos. Si ellos dos hubiesen cumplido con los pronósticos, y esos bronces nose hubiesen escapado...
De todos modos, han sido unos Juegos muy provechosos, que han servido para encumbrar a muchos de los grandes de nuestro deporte. Joan Llaneras se ha convertido, por ejemplo, en el español más laureado de la historia olímpica hispana, con unos espléndidos oro en puntuación y plata en madison junto a Toni Tauler. No se acabaron aquí las alegrías en el ciclismo que, al igual que en Atenas, ha sido la piedra angular de nuestra buena actuación. Amén de los éxitos de Llaneras, se logró también un oro en ruta de la mano de Samuel Sánchez, un cuarto puesto de Alberto Contador en contrarreloj y un bronce de Leire Olaberría en puntuación, uno de los metales más emotivos de esta Olimpiada. Junto a las bicicletas, también nos han reportado éxitos las raquetas, con las previsibles platas de Anabel Medina y Vivi Ruano, y el soberbio oro de Rafa Nadal, que doblegó sin contemplaciones a todos sus rivales, incluído el serbio Novak Djokovic; y también las piraguas, con el doblete plateado de David Cal y, sobre todo, el oro de Craviotto y Pérez Rial (¡Os lo dije!).
En vela, las cosas no han salido demasiado bien, en buena medida por el pésimo estado del campo de regatas de Qing Dao, que han lastrado muchas de nuestras opciones. Con todo, un oro de Paz y Echávarri en Tornado, y una "plata" (esos daneses con bandera croata...) de Martínez y Fernández en 49er que no están nada mal. Lástima que Marina Alabau fallase en la penúltima regata de RS:X... En fin, esta niña siempre ha sido muy irregular, capaz de lo mejor y de lo peor. Ha perdido una medalla que habría sido histórica para ella y para Sevilla, dándole a su gran rival, la también hispalense Blanca Manchón, la excusa perfecta para destronarla en el futuro.
En deportes de equipo, tal como yo preveía, tres metales: platas para el basket y el hockey y un bronce para el balonmano completamente inesperado, que ha compensado la derrota del waterpolo en cuartos de final. La fortuna que faltó a los Molina y compañía sí ha acompañado a los discípulos de Juan Carlos Pastor, que tuvieron un primer cruce muy fácil ante Corea del Sur, y cuajaron el choque de su vida frente a Croacia por subir al podio. Y eso que el juego del combinado nacional de balonmano ha sido terrible... Pero la suerte ha jugado de su lado, al igual que con el equipo de hockey, que anotó, en los últimos segundos de la semifinal ante Australia, uno de los escasos penaltis-corner que ha transformado en estos Juegos, y que le valió ese subcampeonato olímpico, tan doloroso como meritorio. En cuanto al basket, tras un torneo discreto, lleno de dudas, hoy plantaron cara a los Estados Unidos de un modo increíble, cuajando un partido casi tan perfecto como el de la final del Mundial de Japón frente a Grecia. Claro que, enfrente, no estaban los helenos, sino los Kobe Bryant, Dwyane Wade, Dwight Howard o LeBron James, que han sudado tinta china para derrotarnos. Una plata con sabor a oro.
Comienza así el ciclo olímpico de Londres 2012, donde tenemos muchos retos por delante: recuperar nuestro nivel en gimnasia femenina; comenzar a despuntar en natación (en Mireia Belmonte confiamos); y reformar profundamente un atletismo que ha fracasado garrafalmente en China. Va siendo hora de despedir a muchos dinosaurios (Castrejana, Montaner, el propio Odriozola, presidente de la Federación Española...), y renovar la base del deporte rey de los Juegos, en el que no hemos conseguido ni una medalla, lo que no ocurría desde 1988. Un lamentable papel que se veía venir, y que es necesario cortar de raíz ya, antes de que sea demasiado tarde para nuestro atletismo.
¡Ah! Casi se me olvida, quizá ya por la fuerza de la costumbre. Espléndida Gemma Mengual, y soberbio nuestro equipo de sincronizada, a las que sólo ha podido superar la poderosa Rusia de las Anastasias. Ni Japón, la potencia número dos de este deporte, ni la emergente China (con sus ayudas) han sido capaces de acercarse a nuestras sirenas, que han demostrado un talento, una explosividad y una fuerza en sus ejercicios envidiables. La 'cacicada' de Atenas no se ha repetido y, esta vez, nos han dado dos medallas de plata que saben francamente bien. Ahora hay que pensar en el relevo, porque Mengual y otras sirenas se nos retiran el año próximo... Aunque seguirán Andrea Fuentes y Paola Tirados. En ellas recaerá la responsabilidad de mantener la estelar línea de resultados de los últimos años.
Un saludo a todos. August 04 Y EL RESTO... (II)"Hay que mejorar lo de Atenas"
David Cal Iker Martínez y Xabi Fernández; Fernando Echávarri y Antón Paz; Marina Alabau; Juan Antonio Ramos; Marga Fullana... Varios son los nombres que aspiran a hacerse con un oro en Pekín. No obstante, si hay dos preseas doradas que parecen muy claras para España, esas son las que pueden conseguir dos de nuestros mejores deportistas. El primero ya asombró en Atenas con un oro y una plata, convirtiéndose así en uno de los competidores más laureados de nuestra trayectoria olímpica; el otro ha crecido de tal manera en estos últimos cuatro años que ha pasado de ser un buen corredor, a un auténtico campeón del mundo. Se tratan, por si no lo habéis adivinado ya, de David Cal y Javier Gómez Noya, dos gallegos que darán mucho que hablar en tierras chinas.
Los dos últimos años han sido inolvidables para Gómez Noya. En 2007, campeón de Europa y subcampeón del mundo; y en 2008 ya ha sumado a su palmarés su primer oro mundialista, amén de sus siete victorias consecutivas en las últimas pruebas de la Copa del Mundo de triatlón. Un historial envidiable, y que le sitúa como principal favorito en todas las quinielas de su disciplina. Sin embargo, en España se apuesta por él con algo más de prudencia. No en vano, a Atenas ya se acudió con un campeón del mundo, Iván Raña, y este sólo puedo ocupar la 23ª posición. Ni siquiera fue el primer español en cruzar la meta. Por eso mismo, y aunque todos los precedentes le sean favorables, bien hará Gómez Noya en no dormirse en los laureles. En triatlón, al igual que sucede en la maratón, cualquiera con algo de nivel y suerte puede ganar. De hecho, ningún triatleta que haya ganado un Mundial ha repetido podio en el siguiente, lo que demuestra lo abierta que está siempre esta prueba. El neozelandés Bevan Docherty, el suizo Reto Hug y el australiano Brad Kahlefeldt son algunos de los hombres que podrían dar muchos problemas a Gómez Noya, al que tratará de apoyar un Raña que ha vuelto por sus fueros en estos últimos meses.
Por el contrario, David Cal sólo tiene a un rival, pero este es de primer nivel. Es el alemán Andreas Dittmer, con el que protagonizó uno de los duelos más intensos, ya no sólo de las regatas de piragüismo, sino de todos los Juegos Olímpicos de Atenas. En aquella cita, el germano le ganó el pulso en la distancia de 500 metros, pero él se tomó la revancha en 1.000 metros, haciéndose con el tercer y último oro de España. A partir de entonces, ha nacido una señora rivalidad entre ambos palistas, que se han ido batiendo mutuamente a lo largo de estos cuatro años. Así, Dittmer le derrotó en C-1 1.000 en el Mundial de 2005, pero Cal se la devolvió en la cita mundialista del año pasado, batiéndole en la final de C-1 500 y dejándole sin medalla en C-1 1.000. Y, en los Europeos de 2007, en 500 metros el alemán le vencería con bastante claridad. Por tanto, se augura un emocionante enfrentamientos entre estos dos colosos de la piragua, a los que se sumará el húngaro Attila Vajda en la distancia de un kilómetro, de la que es actual campeón del mundo.
Aparte de la de Cal, un par de embarcaciones más podrían dar alguna alegría extra a España. Y es que, tras proclamarse subcampeones de Europa en la prueba de K-2 500 metros, Carlos Pérez y Saúl Craviotto aspiran a todo en Pekín. En dicha modalidad, sólo manda nuestro continente, por lo que no sería descabellado un metal por su parte. El oro parece reservado a la pareja alemana Rauhe-Wieskötter, pero la pugna por la plata y el bronce está sumamente abierta, con las piraguas de Lituania, Hungría y Bielorrusia como principales rivales de Pérez y Craviotto. Tampoco habría que descartar al K-4 femenino, en el que se encuentra la sevillana Beatriz Manchón. En los últimos Europeos, esta embarcación sumó un valioso bronce, tan sólo por detrás de Alemania y Hungría, las dos grandes potencias de esta modalidad. Polonia se perfila como la única nación capaz de arrebatarnos el bronce olímpico. Una auténtica lástima que no presentemos un equipo igual de potente en remo. En este deporte, sólo contaremos con una representante, la sevillana Nuria Domínguez, que no tiene posibilidad alguna de metal (de hecho, acude a los Juegos merced a una invitación).
Las opciones ya más remotas de medalla para España se encuentran en cuatro disciplinas: lucha, esgrima, halterofilia y voley playa. En la primera incluso existen posibilidades tanto en categoría masculina como en femenina, con Francisco Javier Sánchez, Teresa Méndez y, en menor medida, Maider Unda. Sánchez ya ha dado un aviso a sus rivales en el Europeo de este año, donde cosechó un valioso bronce en un peso (los 55 kilogramos) sumamente igualado, mientras que Méndez fue también tercera en el campeonato continental de 2005, y Unda, quinta en el último Mundial. Cualquiera de ellos podría aspirar a un bronce en sus respectivas categorías. La halterofilia también goza de protagonismo femenino. Aunque no estarán Estefanía Juan ni Maria de la Puente, sí nos representará Lidia Valentín, actual subcampeona de Europa en hasta 75 kilogramos y aspirante al bronce, ya que el oro y la plata son para la china Lei Cao y la rusa Natalia Zabolotnaya, respectivamente.
En esgrima, por el contrario, el sabor es claramente masculino, con Jorge Pina liderando a la que, posiblemente, sea la mejor selección española de la historia. Aunque el conjunto masculino de espada, plata mundialista en 2006, no estará presente, Pina ya de por sí ofrece todas las garantías de éxito en sable, modalidad de la que fue campeón de Europa en 2007. Los rusos Alexei Yakimenko (al que doblegó en aquella final por un contundente 15-7) y Stanislav Pozdniakov (oro mundial de la prueba), el rumano Mihai Covaliu, el alemán Nicolas Limbach y el bielorruso Aliaxandr Buikevich conforman la durísima competencia que tendrá Pina, quien, por desgracia, no pudo revalidar este año su cetro continental. Por último, en voley playa, la pareja conformada por Pablo Herrera y Raúl Mesa tratará de reeditar la sorprendente plata alcanzada hace cuatro años por Javier Bosma y el propio Herrera, aunque lo tiene bastante complicado. No en vano, en la fase previa deberá medirse a los chinos Xu Linyin y Wu Penggen, quintos del mundo (y con cinco finales del Circuito Mundial a sus espaldas este año); a los estonios Kais-Vesik, que se les suelen atragantar a Mesa y Herrera; y a los austríacos Gosch-Horst. Si sobreviven a estos envites, sus opciones se multiplicarán, si bien es mejor no contar con ellos y esperar la sorpresa, como en 2004.
En tiro olímpico, ya sin María Quintanal (enfrentada con la Federación Española), España dispone de alguna que otra baza, aunque ninguna tan buena como lo era la canaria. Mario Núñez, campeón del mundo en 2005 de skeet, podría dar la sorpresa, así como Juan José Aramburu, actual plata continental en esta misma modalidad, o Alberto Fernández, bronce europeo de trap en 2006 y segundo de la Copa del Mundo de 2007. En chicas, nuestras esperanzas pasan por Sonia Franquet, bronce en los Europeos de pistola el año pasado, y segunda de la Copa del Mundo en 2008. Peor lo tiene Daniel Morillo en arco, cuyo único éxito internacional (la plata conquistada en el Europeo de 2006) llegó en la modalidad de equipos, mientras que en Pekín competirá solo. Imposibles también parecen las medallas en hípica (Ferrer-Salat, ya sin Beauvalais, ha perdido mucho nivel en doma), pentatlón (aunque ojo a la evolución futura de Jaime López), bádminton y tenis de mesa, siendo estos últimos deportes territorio vedado para China.
Únicamente en dos deportes no estará España representada, el sóftbol y el béisbol, curiosamente las disciplinas que desaparecerán con estos Juegos, en los que se augura un claro dominio chino. Sin embargo, yo no creo que vaya a ser para tanto. Estados Unidos y Rusia también cuentan con buenos competidores, y los chinos apenas tienen posibilidades de metal en deportes de equipo (fútbol femenino, y quizá waterpolo y hockey femeninos), por lo que, aunque los anfitriones batirán su récord de preseas en unas Olimpiadas, no creo que sobrepasen a los 'yankees' en el medallero. Y casi apostaría a que Rusia y China estarán muy igualadas en la pugna por el segundo puesto. En cuanto a España, como véis, hay muchas posiblidades, y auguro que estaremos en las 20 medallas, quizá alguna más si todo nos viene rodado. Sea como fuere, estoy convencido de que estos Juegos serán memorables para todo el mundo, y espero que los disfrutéis mucho. Yo lo haré, aunque menos de lo que esperaba. Es lo que tiene viajar a Londres ^_^
Un saludo a todos.
MIS PREVISIONES
- Javier Gómez Noya, oro en triatlón.
- David Cal, oro en C-1 500 metros.
- David Cal, bronce en C-1 1000 metros.
Otras opciones:
- Carlos Pérez y Saúl Craviotto, plata en K-2 500 metros.
- Beatriz Manchón, Jana Smidakova, Teresa Portela y Sonia Molanes, bronce en K-4 500 metros.
- Iván Raña, bronce en triatlón.
- Francisco Javier Sánchez, bronce en lucha.
- Lidia Valentín, bronce en halterofilia.
- Jorge Pina, bronce en sable.
- Juan José Aramburu, bronce en tiro (skeet).
- Sonia Franquet, bronce en tiro (pistola). Y EL RESTO... (I)"Me gustaría estar lo
más arriba posible del podio"
Me disculparéis si ventilo tan rápido
mis especiales de los Juegos Olímpicos, pero, en dos días, estaré sobrevolando
aguas del Atlántico para ir... ¡A LONDRES! Sí, al final me voy de viaje, y lo
haré a una de mis ciudades favoritas, amén de a Windsor, Stonehenge, Oxford y
Bath. Así que, como mañana tendré que estar preparando maleta, recogiendo algún
que otro papel (¡AL FIN MI CARNET DE CONDUCIR!), y cosas así, aprovecho que hoy
estoy más relajado para rematar este largo serial, que espero que os haya
gustado. Me habría encantado analizar con más profundidad todos los deportes, en
especial los de equipo, pero creo que el resumen de ayer cubre bastante bien ese
frente ^_^ Y ya que el atletismo, la vela, la natación, la gimnasia y el
ciclismo, esto es, los 'Tres Grandes' y dos de los deportes que más alegrías nos
van a dar, están ya muy detallados, creo que puedo pasar un poco más por encima
del resto de disciplinas.
Eso sí, hay que reconocer que todavía me
falta una especialidad en la que España, probablemente, dé mucho que hablar: el
tenis. No en vano, nuestro país parte con dos serios aspirantes, ya no sólo al
podio, sino también a la medalla de oro. El más claro, como os habréis podido
imaginar, es Rafael Nadal. Hace unos meses, habría firmado una
plata para él sin dudarlo, pero, tras el excelente año que ha cuajado, renunciar
al título olímpico sería un error. Y ya no sólo porque haya derrotado a
Roger Federer tanto en la final de Roland Garros (cuarto
triunfo seguido) como en la de Wimbledon (tercer español de la historia que lo
logra), sino porque su temporada en pista rápida ha sido, hasta la fecha,
excelente. No en vano, se ha impuesto en el torneo de Toronto y ha alcanzado las
semifinales del de Cincinnatti, lo que le convierten, a día de hoy, en el número
uno del mundo, superando al mencionado Federer.
Lo más positivo es que ha alcanzado las
semifinales, al menos, de dos torneos en pista rápida, la que se va a usar en
Pekín, y eso, por tanto, sería garantía de medalla, como mínimo. Eso sí, ya en
'semis', habría que ver quién sería el rival de Nadal. A Federer le tiene tomada
la medida en cualquier superficie y, aunque su victoria no estaría garantizada,
sí sería más probable que ante Novak Djokovic, el número 3 del
mundo, que pasó por encima suya este pasado fin de semana. De hecho, el serbio
ya ha vencido a Nadal en cuatro de sus seis enfrentamientos sobre dicha
superficie. No cruzarse con el balcánico, por tanto, resulta indispensable para
aspirar al oro. Y ya en una final, cualquier cosa es posible. Con todo, no sólo
hay que confiar en Rafa Nadal. David Ferrer es uno de nuestros
pocos especialistas en pista rápida, como demostró el año pasado. El valenciano
fue finalista de la Copa Masters (cayendo ante Federer), semifinalista del US
Open (frente a Djokovic) y campeón del torneo de Tokyo. Si bien, en 2008, su
temporada ha sido discreta, no hay quer perder de vista sus
evoluciones.
Junto a Nadal, la otra posibilidad de
podio más clara para España se encuentra en el dobles femenino, conformado por
Virginia Ruano y Anabel Medina. Tras competir junto a la
argentina Paola Suárez durante años, la Federación Española de Tenis recomendó a
Ruano que buscara una compañera de su misma nacionalidad para los torneos de la
WTA, para que así nuestro país disfrutase de una pareja competitiva tanto en la
Copa Federación como en los Juegos Olímpicos. Ruano unió sus fuerzas a las de
Conchita Martínez en Atenas, donde alcanzaron la plata, y ya en 2007 se alió con
Anabel Medina, cuyo palmarés, hasta entonces, no había sido espectacular. Nadie
sabía cómo iba a salir el experimento, pero este no ha podido dar mejores
resultados. En estos dos años, han conquistado ocho campeonatos, entre ellos un
Roland Garros, con 31 victorias y 12 derrotas en 2008, unas semifinales en el
Open de Australia y unos cuartos de final en Wimbledon, donde tuvieron la mala
suerte de cruzarse con las hermanas Serena y Venus Williams.
Las estadounidenses, de hecho, se postulan como las principales favoritas al
oro, así que, si no se encuentran con ellas, se puede soñar con un metal, e
incluso con una plata. Y quién sabe, si las Williams acaban agotadas de sus
duelos individuales con las serbias Ana Ivanovic y Jelena
Jankovic, hasta el oro es posible.
MIS PREVISIONES
TENIS MASCULINO
O.: Roger Federer.
P.: RAFAEL
NADAL.
B.: Novak Djokovic.
TENIS FEMENINO
O.: Serena Williams.
P.: Ana Ivanovic.
B.: Jelena Jankovic.
DOBLES FEMENINO
O.: Serena y Venus
Williams.
P.: ANABEL MEDINA Y VIRGINIA
RUANO.
B.: Zi Yan y Jie Zheng.
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En deportes de combate, España también
cuenta con varias opciones de metal, si bien, tras el fiasco de Atenas, nadie
quiere hacerse especiales ilusiones. En taekwondo, por ejemplo, no dispondremos
de Brigitte Yagüe, actual campeona del mundo y de Europa, que,
contra todo pronóstico, no logró su billete en el Preolímpico, ni ha sido
invitada por la Federación Internacional. Una ausencia que merma
considerablemente nuestras opciones en este arte marcial, estando todas nuestras
esperanzas puestas en Juan Antonio Ramos, oro mundialista en
2007, quien buscará resarcirse de su cuarto puesto en los Juegos de 2004.
Rosana Simón, de tan sólo 18 años, también apunta alto, con sus
oros en el Preolímpico y el prestigioso Open de París, y su bronce en el Europeo
de 2006. No obstante, su inexperiencia le puede pasar factura. A fin de cuentas,
Simón es sólo una apuesta de futuro de la Federación Española, que quiere que la
canaria se vaya curtiendo para los Juegos de Londres. De todas maneras, no hay
que descartarla, puesto que cuentan con más posibilidades que Jon
García, que lleva sin subirse a un podio internacional desde 2006. Con
todo, a alguien que ha sido campeón europeo y plata mundialista no se le ha
podido olvidar cómo se compite, así que... Ya veremos qué sucede.
MIS PREVISIONES
- Juan Antonio Ramos, oro en -58
kilogramos.
Otras opciones:
- Rosana Simón, bronce en +67
kilogramos.
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En judo, al contrario que el taekwondo, las principales opciones
de presea son femeninas. La veterana Isabel Fernández, plata
mundial y campeona de Europa en 2007, y plata europea este año, es la baza más
clara que España lleva a Pekín. Su fama es tal que hasta sus rivales más jóvenes
le piden hacerse una foto con ella antes de los combates. Su gran experiencia,
amén de su espléndida técnica, la convierten hasta en aspirante al oro en su
peso, junto a la norcoreana Kye Sun-Hui y la austríaca
Sabrina Filzmoser. Aparte de Fernández, también hay que contar
con Ana Carrascosa, actual campeona de Europa en 52 kilogramos,
quien tendrá que medirse a la legión asiática en su categoría: la china
Junjie Shi (campeona mundial), la norcoreana An Kum-Ae y la
japonesa Yuka Nishida. Leire Iglesias, subcampeona de Europa en
2008, también podría entrar en las quinielas del podio, teniéndolo mucho más
complicado Esther San Miguel (pese a sus dos bronces consecutivos en Europeos,
está ya lejos de su mejor nivel), David Alarza (que ha pasado de ser campeón de
Europa en 2005 a quinto en el torneo continental de este año) y Óscar Peñas (que
no se sube a un podio internacional desde 2004). Eso sí, cualquiera de ellos
podría dar la sorpresa en un momento dado, lo que resulta improbable en boxeo
con Kelvin de la Nieve, nuestro único representante en un deporte en el que Cuba
volverá a hacer de las suyas.
MIS PREVISIONES
- Isabel Fernández, plata en -57
kilogramos.
- Ana Carrascosa, plata en -52
kilogramos.
Otras opciones:
- Leire Iglesias, bronce en -70
kilogramos. August 03 QUE LO DE ATENAS NO SE REPITA"Sería una decepción no conseguir medalla"
En Atenas 2004, ocurrió lo que parecía impensable. España no ganó ni un solo metal en deportes de equipo, lo que no sucedía desde Seúl 88. La selección sub 21 de balompié no logró clasificarse para los Juegos, la de balonmano cayó en cuartos, al igual que la de baloncesto y la de waterpolo, y la de hockey se quedó a las puertas del bronce. Esto es, un completo y sonoro fracaso, que en Pekín no se puede volver a repetir. Y, para ello, todas las esperanzas de nuestro país están colocadas en tres combinados nacionales: la de básket, campeona del mundo en 2006 y subcampeona de Europa en 2007; la masculina de hockey hierba, bronce mundialista ese mismo año, plata europea en 2007 y subcampeona del Champions Trophy en 2008; y la masculina de waterpolo, bronce en el Europeo de 2006 y el Mundial de 2007.
Aunque los Gasol y compañía son los más mediáticos, sin duda alguna la opción más clara de podio es la del hockey. La razón es simple: sólo cuatro países se han repartido los podios de los últimos grandes torneos, y esos han sido Holanda, España, Alemania y Australia. Lejos de ese póker de aspirantes, no hay nada más. Pakistán, como siempre, llevará un equipo competitivo, al igual que Corea del Sur, Bégica, Nueva Zelanda o China, pero ninguno de estos combinados está preparado para batir a los cuatro cabezas de serie del torneo olímpico. Así pues, sólo queda esperar a las semifinales para ver si la escuadra entrenada por Maurits Hendriks es capaz de sumar ese metal que se escapó en Atenas.
Y las posibilidades son máximas. A Australia ya la derrotó en el Mundial de 2006 por un claro 3-1, y en el Champions Trophy de 2007 por 3-2; y a Alemania se la ha batido en la tanda de penaltis del último Europeo, y por 3-0 en el Champions Trophy de este año; y Holanda cayó a nuestros pies en la final del Europeo de 2005, si bien el balance general de nuestros enfrentamientos cae del lado neerlandés (un triunfo hispano por cinco de la 'Naranja Mecánica'). Resumiendo, Holanda ha sido un escollo insuperable para los nuestros en estos años; a Australia le tenemos tomada la medida (cuatro victorias y una sola derrota); y con Alemania está todo más igualado (3-2), teniendo que resolverse muchos de sus choques en la tanda de penaltis. Así pues, en función de quién nos toque en 'semis', se podrá hablar de bronce, plata u oro.
Por su parte, las chicas del hockey, oro en Barcelona 92, ya se sienten afortunadas con estar simplemente en los Juegos. ¿El motivo? Porque han estado cerca de perderse la cita olímpica. En el Preolímpico que disputó en Azerbayán, España logró su pase a costa del país anfitrión, que hizo todo lo posible (tanto en el plano deportivo como, sobre todo, en el extradeportivo -adulteración de comidas y agua, llamadas telefónicas por la madrugada, etc.-) para obtener el billete a Pekín. Cuando todo parecía ya resuelto, dos de las nuestras dieron, sorprendentemente, positivo en el control antidóping que se realizó justo tras eliminar a Azerbayán, que no dudó en denunciar el caso y exigir nuestra descalificación. Tras un par de meses de incertidumbre, la Federación Internacional de Hockey hizo caso a la contraargumentación española, declaró inocentes a nuestras dos jugadoras (por considerar que dichos positivos se habían producido en extrañas circunstancias) y nos dio la última plaza para Beijing. Ahora tocará disfrutar de la experiencia olímpica, en la que la medalla es poco más que un sueño imposible. Argentina, Holanda, Australia y Alemania, e incluso China, están demasiado por encima de las nuestras.
Algo parecido ocurre con el equipo femenino de baloncesto. Las actuales subcampeonas de Europa conforman un conjunto temible, que combina a la perfección la experiencia de las Valdemoro, Palau, Aguilar o la sevillana Isabel Sánchez, con la juventud y el talento de Cindy Lima, Nuria Martínez, Lucila Pascua o Anna Montañana. Sin embargo, el podio es una misión casi imposible. Estados Unidos y Australia, actual campeona del mundo, parecen imbatibles y, por el bronce, hay demasiados aspirantes de categoría: Rusia, oro europeo; China, la anfitriona; Brasil... Eso sí, salvo a las 'yankees' y las 'aussies', España podría vencer a cualquiera de estos conjuntos. De hecho, en un amistoso reciente en Moscú, España doblegó a Rusia por 90-73, con 18 puntos de Alba Torrens, otra de nuestras jóvenes perlas. Con el combinado actual, todo es posible, aunque el metal sigue estando muy complicado. Por suerte, dos de los 'cocos' del torneo olímpico, China y EE.UU., se encuentran en nuestro grupo de fase previa, por lo que sólo nos cruzaríamos con ellos en una hipotética semifinal. Antes, en cuartos, tocará Rusia con bastante probabilidad. Y en ese cruce, cualquier cosa puede ocurrir.
Si en chicas podría saltar la sorpresa, en chicos lo extraño sería que no volviesen con una presea, e incluso con el oro. Pese a la polémica marcha de Pepu Hernández, la selección española no ha perdido en absoluto ni potencial ni carácter. Al contrario, en los amistosos preparatorios, la 'Roja' ha sumado siete victorias en otros tantos partidos, pasando por encima de grandes conjuntos como Lituania, Rusia o Argentina. La mano de Aíto García Reneses, nuevo técnico nacional, se está dejando sentir de manera muy positiva, dando confianza a los más jóvenes, como Ricky Rubio o Rudy Fernández, y mejorando el punto negro de España en el Europeo del año pasado: la defensa. No en vano, los nuestros han encajado este verano una media de 58 puntos, por los 65,8 tantos que recibió en la preparación de 2007 o los 67 del Eurobasket.
Aíto, además, ha corregido el error principal de Pepu en aquel torneo. No se ha obsesionado con llevar a los mismos 12 jugadores que ganaron el Mundial de Japón. Reneses ha sabido renovar al combinado nacional, y dar una oportunidad a Ricky Rubio o Raúl López, amén de ofrecer más minutos a Marc Gasol, Alex Mumbrú... En consecuencia, el equipo ha perdido alegría y espectacularidad, en beneficio del orden táctico y la efectividad, justo lo que faltó ante Rusia en aquella fatídica final europea. Aquella derrota, aun así, podría constituirse en una lección muy provechosa para los nuestros, que deben ser conscientes de que, pese a su extraordinario nivel de juego, cualquiera con un poco de garra atrás y talento en ataque les puede vencer. Y selecciones que cumplan esos requisitos las hay a mansalva: Argentina, Rusia, Lituania, Grecia... Eso sin olvidar a los Estados Unidos, que, esta vez sí, parecen imparables. Kobe Bryant y Jason Kidd, las novedades 'yankees' con respecto al Mundial de 2006, han dado la dosis de competitividad que le faltaba a su combinado, con el que, afortunadamente, nos cruzaremos en la primera fase. Por lo tanto, lo de Atenas no volverá a suceder. Si se cumplen los pronósticos, o Rusia o Croacia nos esperarán en cuartos, y una vez pasada esa ronda fatídica, cualquier presea puede acabar en nuestros bolsillos.
En waterpolo, la previsión es bastante más reducida, aunque también positiva. Tras sumar sendos bronces en el Mundial de 2007 y el Europeo de 2006, España parte con todas las papeletas para subirse al tercer escalón del podio en Pekín. Aun así, algunos sectores de la opinión pública no confían en este combinado, debido a su estrepitoso fracaso en el torneo continental que se celebró hace un mes en Málaga (cayeron en primera fase). Sin embargo, dicho desliz tuvo su explicación. El preparador español, Rafa Aguilar, convocó de cara a la Liga Mundial a una selección B, con los descartes de Pekín y gente joven, para que esta fuese ganando experiencia de cara al futuro. Tras cosechar un meritorio quinto puesto en esa competición, comenzó la concentración del equipo que de verdad nos va a representar en los Juegos Olímpicos, y que dispuso de apenas dos semanas para acoplarse y preparar el Europeo. En consecuencia, su papel fue decepcionante, si bien, ya en los amistosos previos a la Olimpiada, la imagen ofrecida ha sido bien distinta. Que se lo digan a Serbia, actual subcampeona de Europa, a la que España derrotó hace poco por 13-11.
Aunque el cuadro hispano no posee la clase de aquella escuadra dirigida por Joan Jané, y en la que militaban Manel Estiarte, Jesús Rollán, Iván Moro o Dani Ballart, la actual España se ha convertido en un conjunto incómodo, capaz de resolver cualquier situación, por apurada que sea. Un buen ejemplo de esto fue la lucha por el bronce en el Mundial de 2007, en la que los hispanos llevaron a la poderosa Serbia a los penaltis, una tanda en la que tuvieron más puntería que los balcánicos. Ese metal confirmaba el resurgir de nuestro país en este deporte, que ya se intuía con el quinto puesto que se alcanzó en el Mundial de 2005. Los jóvenes valores responsables de aquella meritoria clasificación, como Iñaki Aguilar o Guillermo Molina (MVP del último Mundial y máximo realizador de la Liga italiana), cuentan ahora con mucha más experiencia, y no serán tan fáciles de batir como antaño. En cuanto a sus posibles rivales, Croacia y Hungría parecen estar un escalón por encima, y habrá que ver cómo llega Montenegro, actual campeona de Europa, y que ha emergido con fuerza en el waterpolo internacional tras confirmarse su independencia. Tampoco hay que olvidar a Serbia, Rumanía o Grecia, si bien estos conjuntos no resultan tan temibles como el croata, el magiar o el montenegrino. Casi con total seguridad, España estará en la lucha por el bronce. Quien sea su rival, dependerá de los cruces, aunque apostaría por Croacia.
Por cierto, es una auténtica lástima que el conjunto femenino no haya logrado clasificarse para los Juegos Olímpicos. Su reciente subcampeonato de Europa, y con toda una MVP del torneo en sus filas (Blanca Gil), le daba muchas opciones de podio. Por desgracia, Italia venció en el Preolímpico a las nuestras, que no podrán estar en una cita en la que podrían haber brillado con luz propia. Al menos, tendremos un representante en Beijing, Joan Jané, quien entrena al combinado femenino de China, que aspira a convertirse en la revelación de un torneo en el que, salvo sorpresa, debería imponerse los Estados Unidos. Tampoco sonrió la fortuna a nuestras féminas en el Preolímpico de balonmano, deporte en el que España sólo estará presente en la categoría masculina.
Tras proclamarse campeones del mundo en 2005 y subcampeones de Europa en 2006, nuestros chicos deberían ser aspirantes al podio... Pero la realidad es bien distinta. La fórmula de Juan Carlos Pastor, que tan bien funcionase en aquellos torneos, ya ha dejado de cuajar. En el Mundial de 2007, España cayó en cuartos de final frente a Alemania (con alguna que otra ayuda arbitral, todo sea dicho), mientras que, en el Europeo de este año, se quedó muy lejos de las semifinales, con tres derrotas en cinco encuentros. Para colmo, los jugadores clave de los éxitos de 2005 y 2006 no han vuelto a brillar. Chema Martínez o Iker Romero nunca serían los mismos que asombrasen al planeta en el Mundial, y las alternativas no llegan. Se 'fichó' al serbio Sterbik y al bielorruso Rutenka, dos de los mejores jugadores del mundo, para que nos ayudasen en la pugna por los metales, pero el COI y la Federación Internacional les han prohibido competir por España de momento. Estos dos refuerzos nos habrían metido en el podio, pero, sin ellos, estará demasiado difícil. Francia y Dinamarca se encuentran en un momento dulce, a las que hay que añadir a la sempiterna Croacia de Ivano Balic, Rusia, Alemania, Polonia...
Con todo, no habría que descartar cualquier sorpresa en el último deporte de equipo en el que España estará presente. En fútbol, al igual que en Atenas, no se consiguió billete ni para los chicos (eliminados por la Italia de Chiellini), ni para las chicas (cuyo nivel sigue siendo paupérrimo), y en voleibol, contra todo pronóstico, tampoco se obtuvo plaza, pese a que nuestro combinado nacional es el actual campeón de Europa. La marcha de Andrea Anastasi se ha dejado notar en exceso en un conjunto que ya no ha vuelto a ser el mismo, y que verá estos Juegos por televisión. Una auténtica lástima, ya que habría supuesto un broche de oro a la carrera del mejor jugador de voley de nuestra historia, Rafa Pascual. Sin España, las medallas en voleibol estarán entre Brasil, Estados Unidos, Rusia y Bulgaria, quizá con algún invitado de última hora, mientras que las de balompié recaerán, en hombres, en Argentina, Brasil e Italia. En chicas, China tratará de arrebatarle el oro olímpico a las 'yankees', que buscarán vengarse del 4-0 que Brasil les infligió en el último Mundial.
MIS PREVISIONES
* HOCKEY MASCULINO
O: Holanda.
P: ESPAÑA.
B: Australia.
* HOCKEY FEMENINO
O: Holanda.
P: Alemania.
B: Argentina.
* BALONCESTO MASCULINO
O: Estados Unidos.
P: ESPAÑA.
B: Lituania.
* BALONCESTO FEMENINO
O: Australia.
P: Estados Unidos.
B: Rusia.
* WATERPOLO MASCULINO
O: Hungría.
P: Croacia.
B: ESPAÑA.
* WATERPOLO FEMENINO
O: Estados Unidos.
P: Australia.
B: Rusia.
* BALONMANO MASCULINO
O: Francia.
P: Dinamarca.
B: Croacia.
* FÚTBOL MASCULINO
O: Argentina.
P: Brasil.
B: Italia.
* FÚTBOL FEMENINO
O: Estados Unidos.
P: Alemania.
B: Brasil.
* VOLEIBOL MASCULINO
O: Brasil.
P: Estados Unidos.
B: Rusia. August 02 EL ORO, UNA MISIÓN POSIBLE"Esperemos demostrar lo que hemos trabajado"
August 01 LA HORA DE LAS SIRENAS... Y DE PHELPS"Un buen resultado serían dos medallas" Gemma Mengual Estos Juegos Olímpicos podrían ser históricos para la natación española. Si bien el agua jamás ha sido nuestro elemento (cuatro metales en toda nuestra trayectoria olímpica), en Pekín las cosas podrían cambiar para mejor. Y todo gracias a nuestras sirenas, esto es, a nuestro equipo de natación sincronizada y, además, a una nadadora de 17 años desconocida de momento para el gran público, pero que ya se ha hecho un nombre en las piscinas mundiales con sus récords de España y su campeonato de Europa en 200 metros estilos. Pero no adelantemos acontecimientos. Lo primero es lo primero, y, si hay que hablar de natación, lo justo es empezar por la mejor sirena que jamás ha tenido este país. Gemma Mengual tiene ante sí una oportunidad única. Tras el robo a mano armada de Atenas (los jueces calificaron con demasiada benevolencia a las estadounidenses, que arrebataron a Mengual y Tirados dos bronces), ahora, en Pekín, el panorama pinta bien diferente. En estos cuatro años, el equipo hispano de natación sincronizada se ha consolidado como uno de los mejores del mundo en esta especialidad, superando no sólo a EE.UU., sino también a otra potencia de este deporte como Japón, cuyo nivel ha bajado sensiblemente desde 2004. Así, en 2005, el combinado nacional conquistó dos bronces; Mengual, otra presea cobriza; y la pareja que formaban la catalana y Paola Tirados, la plata en los Mundiales; en 2006, las españolas se proclamaron subcampeonas de Europa en todas las categorías (Individual, dúos, equipos y combo); y en 2007, España dio un paso más, al ser la segunda selección más laureada del Mundial con cuatro platas y dos bronces. Parecía entonces que las niñas de Anna Tarrés habían tocado techo... Sin embargo, estas dieron la sorpresa en el pasado Europeo al conquistar cuatro medallas de oro, aprovechándose de la ausencia, eso sí, de Rusia, la número uno de esta disciplina. Asimismo, en el Preolímpico disputado este año, España pasó por encima, tanto en dúos como en equipos, de todas sus rivales, cosechando otras dos preseas doradas. Ni siquiera el cambio de Paola Tirados, eterna compañera de Mengual en el agua, por Andrea Fuentes en el ejercicio por parejas se ha notado en absoluto. España parte como una de las grandes favoritas, ya no sólo al podio, sino también al oro. Las únicas que, hoy día, podrían hacer frente a Gemma Mengual y compañía son, por supuesto, las rusas y, muy en especial, las 'Anastasias'. Para quien no las conozca, son Anastasia Davydova y Anastasia Ermakova, las reinas de la natación sincronizada y dobles campeonas del mundo y olímpicas. Sus ejercicios siempre rozan la perfección, aunque flojean en el apartado artístico, justo al contrario que las españolas. Quizá por eso, y por la enorme experiencia que tiene ya Mengual, nuestras sirenas podrían darle algún susto a las eslavas en Pekín. De hecho, para sorpresa de todo el mundo, no participaron en el último Europeo, alegando que estaban demasiado concentradas con su preparación de los Juegos. Nada se sabe ni de sus rutinas ni de su estrategia para ganar el oro, absolutamente nada. Sus entrenamientos han sido todos a puerta cerrada, envueltos por el secreto y un oscurantismo que ha recordado en exceso a la época de la Unión Soviética. Aunque las 'Anastasias' parten como indudables favoritas, su actuación en Pekín se ha convertido en algo más que una incógnita. Nadie sabe lo que harán, y quizá a los jueces les guste... O no. Sea como fuere, ya se sabe cómo funcionan las puntuaciones en este deporte. Cuanto mayor sea el prestigio del equipo, más arriba quedarán, por lo que parece probable que los oros por equipos y dúos sean para Rusia, y las platas para España. Sí, habeís leído bien. Tras la exhibición del Preolímpico, queda claro que sólo Rusia puede competir con las nuestras. Japón, desde la retirada de Miya Tachibana y Miho Takeda, no ha vuelto a ser la misma; Estados Unidos mantiene esa caída en picado que comenzó en 2003; y China, pese a sus enormes progresos (y a las probables ayudas que recibirá), no tiene por ahora suficiente potencial para arrebatar a España el segundo puesto. Al contrario, son Japón y EE.UU. las que deberían temer por sus bronces. Así que, si nada raro sucede, el nado sincronizado debería darnos dos metales. Es una auténtica lástima que el concurso individual y el de combo no se incluyan en el programa olímpico, ya que, de ese modo, serían cuatro garantizadas, pero bueno... Quizá la natación normal nos dé alguna sorpresa. De hecho, estoy convencido de que, junto a las platas de Mengual, cosecharemos un metal más en el agua, y este vendrá de la mano de una de las jóvenes perlas de nuestro deporte. Se trata de Mireia Belmonte. La catalana ha cuajado un 2008 devastador: campeona de Europa de los 200 estilos, con récord continental incluído; bronce europeo en 200 metros mariposa; subcampeona del mundo en piscina corta en 200 estilos, con un tiempo que habría sido récord mundial si no llega a ser por la victoria de la africana Kirsty Coventry en esa final; y bronce mundial en 400 estilos. Y eso que sólo tiene 17 años. Su inexperiencia le puede pasar factura, pero queda claro que esta chica tiene talento a mansalva, y clara aspirante a un bronce, e incluso una plata olímpica. Coventry no fue muy superior a ella en el Mundial de piscina corta, si bien a esta cita no acudieron otras dos de las principales rivales de la catalana: la estadounidense Katie Hoff, doble campeona del mundo en estilos y 'record-woman' en 400 metros; y la australiana Stephanie Rice (bronce en 200 y 400 estilos en los Mundiales de 2007). Hoff , con un año más que Mireia, lleva dominando esta modalidad de nado desde 2005, y difícilmente se dejará batir en Pekín, pero tanto Coventry como Rice están al alcance de una Belmonte que daría a España un metal muy valioso. Por desgracia, si Mireia no cazase presea, nadie más podría. Y es que, pese a que el nivel de la natación española ha crecido mucho en estos últimos años, todavía carecemos de gente realmente competitiva en las piscinas (con la excepción de Belmonte, claro). Érika Villaécija, por ejemplo, no ha evolucionado nada desde 2004. Aunque siempre está presente en las finales mundiales de 800 y 1.500, el podio le queda todavía lejos, como resultó evidente en la cita de 2007 en Melbourne. Villaécija no pasó de sendos cuartos puestos, a más de un segundo del bronce en 800, y a diez centésimas de la tercera en 1.500. Sólo en esta última prueba, y siempre que falle la japonesa Ai Shibata, podría tener la catalana alguna opción de metal, pero la realidad es que, en su predilecta, los 800, sigue estando muy por detrás de Kate Ziegler, Laure Manadou y Hayley Peirsol. Tampoco está para muchos trotes Nina Zhivaneskaia. La hispano-rusa, bronce en Sydney, ha resurgido este año con fuerza tras ser madre, y en los Europeos de Eindhoven, se hizo con el oro en 50 metros espalda, amén de un bronce en 100 metros. Sin duda, sigue siendo una magnífica nadadora, pero, por desgracia, los 50 espalda no están incluídos en el programa olímpico, y esa es la modalidad que más le beneficia. En 100 ya no es la que era hace ocho años (la edad y la maternidad le han pasado factura) y, aunque lo fuese, la competencia que tiene es impresionante: Natalie Coughlin, Laure Manadou, Reiko Nakamura, Kirsty Coventry, Anastasia Zueva... Demasiados gallos en el mismo corral, con los que ya no se puede medir Nina, quien, aun así, podría firmar un diploma olímpico. Todavía menos posibilidades hay en categoría masculina. El único que podría hacer algo es el cordobés Rafael Muñoz, bronce europeo en 50 y 100 metros mariposa, pero tendrían que 'pinchar' demasiados nadadores para que pudiese dar alguna alegría a España. Sus Juegos no son estos, son los de Londres. No como para el gran favorito en la mariposa, y en toda la natación en general, el estadounidense Michael Phelps, quien podría igualar el récord de siete oros de Mark Spitz en estas Olimpiadas. En Atenas casi lo consigue y, esta vez, lo tiene todo a su favor. Ian Thorpe se ha retirado, y Pieter van der Hoogenband no está ya para batir a la 'bala de Baltimore', siete veces campeón del mundo en 2007. De hecho, en la final de 200 metros libre que disputaron el estadounidense y el holandés en los Mundiales del año anterior, Phelps le sacó a 'VDH' tres segundos de ventaja, batiendo el récord mundial de esta modalidad. El norteamericano volvería a hacer lo mismo (oro y récord) en 200 mariposa y estilos, demostrando que, en esta distancia, no tiene rival. La única prueba que le podría dar algún problema a Phelps sería la de los 100 mariposa, en la que se impuso por sólo cinco centésimas a su compatriota Ian Crocker. No obstante, sería muy estúpido por parte de Crocker arrebatarle a Phelps la gloria en estos Juegos, por lo que, si todos los pronósticos se cumplen, Phelps igualará a Spitz... Y entrará de lleno en la historia de los Juegos. En consecuencia, y viendo el insultante dominio de Phelps en sus carreras, la verdadera emoción sólo se podrá vivir en aquellas pruebas en las que el de Baltimore no participe. Por ejemplo, será muy interesante el duelo entre el japonés Kosuke Kitajima y el estadounidense Brendan Hansen en braza; la triple disputa por el oro en los 100 metros libres entre el francés Alain Bernard, el australiano Eamon Sullivan y el norteamericano Jason Lezak, que se han ido arrebatando este año el récord del mundo de la distancia; el intento de la gala Laure Manadou de conquistar cuatro oros en 200, 400 y 800 libres, y los 100 espalda; el pulso de la australiana Leisel Jones con todas las 'yankees' en braza... Así como ver si China se hace con todos los títulos olímpicos en salto de trampolín. ¿Terminan aquí los Juegos para la natación? En modo alguno. En esta edición, han decidido, al fin, incluir la natación en aguas libres, unas pruebas en las que nuestra gran figura, David Meca, no estará por decisión técnica. ¿La razón? Según la Federación Española, Meca no había cumplido con los requisitos necesarios para participar en los Mundiales, en los que se daban los billetes para Pekín, y le excluyó del combinado nacional. La FINA tampoco le ha invitado, por lo que España pierde, de la manera más absurda posible, a un claro candidato a podio. La FEN, aun así, tiene sus esperanzas puestas en Yurema Requena, bronce en dicho campeonato mundial en la distancia de 10 kilómetros, si bien los seleccionadores no han tenido en cuenta que dicho torneo se celebró en las tranquilas aguas del Guadalquivir, y no en mar abierto, como ocurrirá en China. Por tanto, parece difícil que Requena repita bronce en una prueba en la que, si nada extraño ocurre, se impondrá la rusa Larisa Ilchenko, doble campeona del mundo en 5 y 10 kilómetros. Otro eslavo, Vladimir Diachin, debería aprovechar la ausencia de Meca para conquistar un oro al que también aspira el alemán Thomas Lurz. MIS PREVISIONES - El equipo de natación sincronizada, plata. - Gemma Mengual y Andrea Fuentes, plata en dúos. - Mireia Belmonte, bronce en 200 estilos. Otras opciones: - Yurema Requena, bronce en 10 kilómetros de aguas abiertas. |
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